Panamá avanza en la lista de la UE, pero aún tiene retos pendientes
El país pasó del Anexo I al Anexo II de la lista fiscal europea. Todavía debe cumplir compromisos en intercambio de información y regulación de criptoactivos.
Panamá dio un paso importante en su relación con la Unión Europea al pasar del Anexo I al Anexo II de la lista de jurisdicciones con deficiencias fiscales que maneja el bloque. Según el abogado y especialista en derecho comercial Raúl Molina, el cambio mejora la percepción europea sobre el país, aunque no significa que el tema esté cerrado. Algunos aspectos de su sistema fiscal y financiero seguirán bajo seguimiento.
Molina explicó que permanecer en el Anexo I obligaba a que las operaciones entre empresas europeas y panameñas pasaran por controles adicionales. Esa situación podía complicar transferencias y transacciones comerciales. Con el nuevo estatus, el país deja atrás esa categoría, pero continúa bajo vigilancia.
El especialista destacó que la aprobación y reglamentación de la ley de sustancia económica fue uno de los factores que ayudaron a este avance. La norma fija requisitos para determinados grupos empresariales multinacionales y responde a inquietudes sobre el posible uso de estructuras panameñas para evitar obligaciones tributarias en otras jurisdicciones. Molina aclaró que la ley no altera el principio de territorialidad del sistema tributario panameño.
Entre los asuntos pendientes figura el intercambio de información fiscal. Molina afirmó que Panamá ha avanzado en el cumplimiento de estos requerimientos y resaltó la reglamentación de normas que permiten entregar información contable a las autoridades tributarias. Otro desafío es la aprobación de una ley para regular los criptoactivos. Según el abogado, el país debe fortalecer su marco legal y sus herramientas de supervisión para responder a las evaluaciones del Grupo de Acción Financiera Internacional y reducir riesgos de blanqueo de capitales.
Molina advirtió que no contar con una regulación adecuada podría exponer al país a observaciones en futuras evaluaciones internacionales. A su juicio, una mayor confianza internacional puede atraer inversiones y, con el tiempo, impulsar la creación de empleos. También comentó que ha escuchado sobre el interés de algunos bancos europeos en regresar a Panamá, aunque no puede asegurar que ese retorno se concrete.
Aun así, el especialista indicó que no existe certeza sobre cuánto tiempo permanecerá Panamá en esta categoría ni sobre los criterios exactos para lograr su exclusión definitiva. Para él, el país debe seguir fortaleciendo su marco legal y la cooperación internacional para atender las observaciones pendientes.