Padres de familia exigen nueva inspección técnica en escuela de La Chorrera tras sismo
La junta directiva pide evaluaciones integrales a los edificios del Guillermo Endara Galimany y acceso a los informes. Aún no se sabe si el plantel puede reabrir sus aulas.
La junta directiva de la Asociación de Padres de Familia del Centro Educativo Guillermo Endara Galimany, ubicado en La Chorrera, pidió al Ministerio de Educación que realice nuevas evaluaciones a los edificios de la escuela. También solicitó conocer el contenido de los informes que resulten de esas revisiones.
Tres días después del sismo del 9 de octubre, personal técnico del MEDUCA inspeccionó las instalaciones. Sin embargo, según la información disponible, todavía no se sabe si el colegio reúne las condiciones para reiniciar las clases.
En un comunicado, la asociación expresó su preocupación por el estado estructural del plantel y por la seguridad de estudiantes, docentes y demás personal. Los padres indicaron que, tras el terremoto, se detectaron grietas, fracturas y otras afectaciones que generan dudas sobre la estabilidad de algunas áreas. También temen que esos daños empeoren si ocurren nuevos movimientos sísmicos.
La asociación cuestionó las medidas tomadas después de la inspección del 12 de octubre. Según el comunicado, las acciones se limitaron a terminar de derribar una parte de una estructura que ya había colapsado. Esto dejó expuestas vigas y otros elementos estructurales, cuya condición preocupa a los padres. Ellos sostienen que esas acciones no bastan para garantizar la seguridad de las instalaciones ni reemplazan una evaluación técnica completa.
La junta directiva también señaló que no tiene conocimiento de la existencia de un informe técnico formal que indique el estado actual de la infraestructura, el alcance de los daños y si el plantel puede volver a recibir estudiantes de forma presencial. Por eso pide una evaluación integral a cargo de profesionales en ingeniería estructural y de las entidades competentes. Además, exige que el informe resultante detalle los daños, los riesgos y las recomendaciones, así como las medidas correctivas necesarias y una solución definitiva.
Mientras no exista ese documento, los padres consideran que no hay elementos suficientes para que las familias regresen con tranquilidad al plantel.