Nuevo ciberataque altera frigoríficos de supermercados en cinco países europeos
El incidente repite el patrón del ataque de hace tres semanas en Francia, con equipos de refrigeración de un mismo proveedor en el centro de la investigación.
Un ciberataque elevó este lunes la temperatura de las cámaras frigoríficas de supermercados en Suecia, Bélgica, Estonia, Finlandia y Luxemburgo. El episodio recuerda al golpe sufrido por grandes cadenas francesas el pasado 12 de octubre, cuando cientos de sistemas de refrigeración quedaron afectados y las tiendas tuvieron que desechar alimentos en mal estado, lo que despertó preocupación por la seguridad alimentaria.
En Bélgica, Carrefour informó de problemas en unos 15 de sus 700 establecimientos. Su portavoz, Mich Vergauwen, afirmó que se trataba de un ciberataque y que no había otra explicación. También hubo incidentes en una tienda de Ikea en Mons, en el suroeste del país, y en las cadenas Delhaize, Colruyt e Intermarché. Delhaize reportó además que cuatro de sus locales en Luxemburgo resultaron afectados. La fiscalía federal belga abrió una investigación, aunque todavía no ha calificado lo ocurrido como ciberataque.
El grupo belga de refrigeración Sabcobel dijo que había empezado a proteger sus instalaciones tras el ataque en Francia, pero que cerca del 10 % seguía sin repararse y que algunas de esas instalaciones estaban en los comercios afectados. Su director general, Stephan Moelans, señaló que, sin esa operación, el impacto habría sido mucho mayor.
En Suecia, la cadena Coop confirmó que seis de sus cerca de 800 establecimientos sufrieron un incidente cibernético a primera hora del lunes. Su portavoz, Carlos Cancino, aseguró que el problema ya se resolvió y que los equipos funcionan con normalidad. Coop no sabe quién está detrás, pero indicó que esas tiendas dependían de una red móvil 4G y no del sistema 5G actualizado, lo que las hacía más vulnerables. La cadena Ica reportó problemas de refrigeración en un número limitado de locales, aunque no pudo confirmar que la causa fuera un ataque. Según su portavoz, Helena Johansson, todos esos locales estaban conectados a un sistema externo de control de refrigeración del fabricante danés Danfoss, el mismo proveedor vinculado al ataque contra las cadenas francesas. Danfoss no respondió a las solicitudes de información.
En Finlandia se detectaron temperaturas irregulares en algunos pequeños supermercados del grupo Kesko. En Estonia, al menos una tienda fue atacada y las unidades de refrigeración llegaron a los 50 °C, según la radiotelevisión pública ERR. Jann Mutso, director de Kitman Coldtech, dijo que los equipos eran modelos antiguos de Danfoss, similares a los atacados en Francia, y afirmó que el modo de operación era el mismo.
La Unión Europea calificó los ataques de reiterados y extremadamente preocupantes. El comisario de Agricultura, Christophe Hansen, advirtió que se trata de un intento deliberado de perturbar la cadena alimentaria y minar la confianza de los consumidores, aunque aseguró que por ahora la seguridad alimentaria no está amenazada. Nadie ha reivindicado los ataques.