Muere la cantante argentina Roxana Amed a los 63 años
Su obra unió jazz, folclore, rock nacional y poesía, y también formó a nuevas generaciones de músicos en Miami.
La música argentina despide a Roxana Amed, cantante, compositora, productora y educadora que murió el domingo 25 de octubre de 2026, a los 63 años, mientras enfrentaba una enfermedad. La noticia fue confirmada por Sony Music Argentina y provocó mensajes de colegas, alumnos y admiradores que destacaron su aporte al jazz contemporáneo y su habilidad para mezclar géneros con las raíces culturales del país. La causa oficial de la muerte no se ha comunicado públicamente.
Su esposo, el músico Daniel Arano, expresó en redes sociales su dolor y describió a Amed como una persona brillante, profunda y generosa, con una fortaleza admirable. Prometió seguir con el legado de la artista, a quien recordó como alguien que amó la música, a sus colegas y a sus estudiantes. Arano recordó además el lema que ella repetía, "Por más y mejor música", una frase que hoy cobra un significado especial para quienes la conocieron.
Nacida en Buenos Aires el 5 de octubre de 1963 y criada en Ramos Mejía, empezó a estudiar piano a los cuatro años. Aunque creció en una familia alejada del ambiente artístico, mostró desde pequeña interés por la música popular argentina y escuchaba folclore junto a su padre. En la adolescencia descubrió el jazz a través de la cantante Sarah Vaughan, una influencia que marcó el rumbo de su carrera.
Amed construyó una propuesta propia que combinaba jazz, folclore sudamericano, rock argentino y poesía, alejada de las fórmulas convencionales. Uno de los hitos de su discografía fue Limbo, publicado en 2004 y producido junto a Pedro Aznar, con quien también trabajó en Entremundos, de 2006. Más adelante desarrolló proyectos como Cinemateca Finlandesa, junto al pianista Adrián Iaies, y Los trabajos y las noches, inspirado en la poesía de Alejandra Pizarnik. Además, compuso temas para Diego Torres y Luciano Pereyra, y colaboró con Sandra Mihanovich y Los Tekis.
Entre sus reconocimientos figuran dos Premios Gardel y nominaciones a los Latin Grammy por sus álbumes Ontology y Unánime. En 2025 recibió el Diploma al Mérito de la Fundación Konex en la categoría de solista de jazz. Ese mismo año presentó Todos los fuegos, un trabajo en el que llevó al lenguaje del jazz canciones emblemáticas del rock nacional de Charly García, Luis Alberto Spinetta, Fito Páez y Gustavo Cerati.
En 2013 se instaló en Estados Unidos junto a su familia y mantuvo su carrera internacional. En Miami se desempeñó como docente de la Universidad de Miami, donde contribuyó a la formación de nuevas generaciones de músicos.