Moody's mantiene el grado de inversión de Panamá y ve en Cobre Panamá una fuente clave de ingresos
La calificadora conserva la nota Baa3 con perspectiva negativa, mientras reconoce la reducción del déficit y los retos fiscales que siguen pendientes.
La calificadora internacional Moody's mantuvo la calificación soberana de Panamá en Baa3, lo que preserva el grado de inversión del país. Sin embargo, la agencia conservó la perspectiva negativa por los desafíos fiscales que todavía enfrenta el Estado.
Entre los puntos destacados de su evaluación, Moody's señaló que una solución negociada para reanudar las operaciones de Cobre Panamá sería un factor positivo para las finanzas públicas. Según la agencia, la mina aportaría una fuente recurrente de ingresos al Estado, lo que ayudaría a fortalecer las cuentas públicas mientras el país busca consolidar la reducción del déficit y estabilizar su nivel de deuda.
El informe reconoce avances importantes en los últimos meses. El déficit del Sector Público No Financiero bajó de 6.2% del Producto Interno Bruto (PIB) en 2024 a 3.7% en 2025, quedando por debajo del límite de 4% que fija la regla fiscal.
La calificadora atribuye esta mejora a medidas de consolidación que incluyeron recortes de gasto superiores al 2% del PIB, principalmente mediante la postergación de nuevos proyectos y la reducción de inversiones de capital. Moody's considera que estas acciones muestran una mayor capacidad de gestión por parte del Gobierno, pero advierte que el país necesitará reformas más duraderas para sostener los resultados.
El desempeño fiscal siguió mostrando señales positivas en el primer trimestre de 2026, cuando el déficit se ubicó en 1.4% del PIB, impulsado por mayores ingresos y disciplina en el gasto. La agencia prevé que Panamá cierre el año en línea con la meta fiscal de 3.5% del PIB, con apoyo del crecimiento económico y de mayores aportes del Canal de Panamá.
No obstante, las finanzas públicas siguen bajo presión. Moody's indica que la carga de deuda y los costos de su financiamiento se han deteriorado de forma significativa desde 2023. Aunque proyecta que la deuda se estabilice entre 66% y 67% del PIB en los próximos años, advierte que ese objetivo dependerá de la capacidad del Estado para generar nuevos ingresos y mantener la disciplina fiscal.
La calificadora también identifica problemas estructurales, como una base tributaria estrecha, rigideces presupuestarias y dificultades políticas para aprobar leyes que fortalezcan los ingresos y controlen el gasto. Pese a ello, reconoce fortalezas como el crecimiento sostenido de la economía, altos niveles de inversión y la estabilidad que brinda la dolarización, factores que sostienen el grado de inversión.
En ese escenario, Moody's considera que consolidar los avances fiscales dependerá tanto del control del gasto como de generar ingresos permanentes. Ahí la posible reanudación de Cobre Panamá aparece como uno de los factores con mayor potencial para respaldar las finanzas públicas en los próximos años.