Miles de personas vuelven a las calles de Portugal contra la crisis de vivienda
Las protestas, que siguen tras más de una semana de acampadas, también reclaman una huelga general ibérica el 11 de noviembre.
Miles de personas volvieron a manifestarse este sábado en varias ciudades de Portugal para exigir soluciones a la crisis de vivienda que atraviesa el país. Según la información disponible, la movilización llega después de más de una semana de marchas y campamentos, y los manifestantes acusan al Gobierno de no ofrecer respuestas suficientes.
En la capital, los asistentes recorrieron la Avenida Liberdade, una de las vías principales de Lisboa, con consignas contra el Ejecutivo. Una de las frases más repetidas fue la que pedía una huelga general de España a Portugal. La marcha terminó en la plaza de Rossio, centro de las acampadas, donde estaba prevista una nueva asamblea popular para decidir los próximos pasos del movimiento.
Entre los participantes hubo madres e hijas que se sumaron a la protesta. Una de ellas señaló que muchos jóvenes no tienen vivienda ni recursos para pagar la matrícula universitaria. Su hija, que trabaja a tiempo completo, explicó que tuvo que buscar más empleos y hacer horas extra para pagar su casa, pese a que la compró hace años, debido al aumento del costo de vida.
La protesta también se dirigió contra las declaraciones del presidente del Instituto de Vivienda y Rehabilitación Urbana, Benjamim Pereira, quien esta semana cuestionó si la sociedad actual está dispuesta a hacer el mismo sacrificio que generaciones anteriores para tener casa. Sus palabras generaron rechazo en la política y en la sociedad, y muchas pancartas le respondieron directamente.
Otras asistentes sostuvieron que los salarios mínimos son bajos, que alquilar o comprar resulta muy difícil y que los desahucios y los alojamientos turísticos van en aumento. Las protestas también se registraron en Oporto, en el norte, donde no se descarta volver a instalar tiendas de campaña. Las autoridades han desalojado los campamentos en varias ocasiones, alegando que son ilegales. Hubo movilizaciones además en Aveiro, Braga y Coimbra.
El tema también llegó al Parlamento, que esta semana celebró un debate de urgencia a petición de la oposición. El Gobierno del primer ministro Luís Montenegro impulsa una reforma de la ley de alquiler para dar más seguridad a los propietarios, facilitar que pongan sus viviendas en el mercado y acelerar los desahucios. Para aprobarla necesita el apoyo de algún partido opositor, algo que todavía no tiene.