Panamá registra cero muertos tras sismo de 7.7, pero preocupa la entrega de ayuda
El Gobierno declaró estado de emergencia y habilitó US$100 millones, mientras las viviendas dañadas siguen contándose y crece el reclamo por vigilar el gasto.
El viernes 9 de octubre, un sismo de magnitud 7.7, medido por el Servicio Geológico de Estados Unidos, sacudió la península de Azuero. Esa misma noche, Sinaproc reportó cero fallecidos y 27 heridos. En la capital no se informó del colapso de ningún edificio.
El país cuenta con un reglamento de diseño estructural que empezó a gestarse en febrero de 1983, cuando la Junta Técnica de Ingeniería y Arquitectura creó una comisión para estudiarlo y reformarlo. En 1984 se aprobó el primero con fuerza de ley. Esa norma, sus revisiones y la distancia al epicentro ayudaron a que las torres de la ciudad resistieran. Sin embargo, el reglamento se pensó sobre todo para edificios, y el primero no exigía diseño sísmico formal para las casas unifamiliares.
Los daños en el interior son otra historia. Hasta el domingo, el COE contabilizaba 910 viviendas afectadas, solo entre las que había podido evaluar. En Penonomé se derrumbó una torre de la catedral.
El Gabinete declaró el estado de emergencia y habilitó US$100 millones para atender la situación. La medida permite contratar sin licitación, un mecanismo que ya se usó durante la pandemia y que genera desconfianza. Según la información disponible, la veeduría de la Iglesia, Panamá Solidario, encontró que la mayoría de las quejas provenían de las juntas comunales, donde se repetían prácticas de amiguismo.
Como referencia, se citan experiencias de otros países. Tras el terremoto de 2015, Nepal pagó directamente a las familias en tres tramos, y los dos últimos solo se liberaban con la certificación de un ingeniero. También se menciona Rosie, un programa brasileño de 2016 que revisó más de tres millones de facturas de diputados y presentó 629 denuncias. Para vigilar hoy, las compras del Estado se publican en PanamaCompra. En 2025, el saco de cemento costaba en promedio US$8.82, y US$9.45 en Los Santos, cifras que sirven para comparar los precios de los contratos de emergencia.
Entre las propuestas figura que el Gobierno publique cada semana todos los contratos de la emergencia con sus precios unitarios.