León XIV recibe a obispos panameños y avanza causa de beatificación del padre Sosa
El Papa expresó solidaridad con las zonas afectadas por el sismo y se habló de una posible causa para el padre Héctor Gallego.
El papa León XIV recibió en el Vaticano a monseñor José Domingo Ulloa y a otros obispos panameños, en el marco de la visita ad limina apostolorum. Durante el encuentro, el pontífice expresó su cercanía espiritual con las comunidades golpeadas por el reciente terremoto que sacudió a Panamá y pidió que su oración y su mensaje de cercanía lleguen a la población.
El Papa también agradeció la rápida respuesta solidaria de los panameños ante la emergencia. Destacó el trabajo humanitario de Cáritas diocesana y de la Pastoral Social, que canalizan ayuda y atienden a las familias con mayores necesidades.
Monseñor Ulloa, presidente de la Conferencia Episcopal Panameña, explicó que la Iglesia puso sus recursos al servicio de los afectados y que se convirtió en un canal para que benefactores y empresas privadas colaboren con la asistencia. El prelado calificó el encuentro como una experiencia maravillosa y señaló que los obispos quisieron transmitir al Papa el cariño y las oraciones de la Iglesia en Panamá, sobre todo tras las inquietudes que surgieron durante la semana por el estado de salud del pontífice.
En el plano eclesiástico, la delegación obtuvo el nihil obstat, autorización que permite avanzar con la causa de beatificación del padre Guillermo Sosa. Además, se conversó sobre la posibilidad de impulsar una causa similar para el padre Jesús Héctor Gallego Herrera, desaparecido en 1971.
La reunión también abordó los cambios en la migración hacia Panamá. Según los obispos, muchas familias ya no ven al país solo como lugar de tránsito, sino como un destino para quedarse, lo que plantea nuevos retos de integración y acompañamiento pastoral. Los prelados tocaron temas como la pobreza, el desempleo y la necesidad de fortalecer las iniciativas de salud mental para prevenir el desgaste emocional de los sacerdotes.
Durante el encuentro, León XIV pidió a la Iglesia panameña ser constructora de puentes, promoviendo el diálogo social y dando prioridad a las personas y comunidades más vulnerables.