León XIV reaparece en el ángelus y anuncia que retomará su agenda poco a poco
Tras su alta del hospital Gemelli, el papa agradeció las oraciones y no se refirió a su tratamiento ni al viaje de noviembre a Latinoamérica.
El papa León XIV volvió a mostrarse en público este domingo durante el rezo del ángelus desde la ventana de sus aposentos en el Palacio Apostólico, en el Vaticano. Apareció con buen aspecto, sonriente y saludando a los miles de fieles que se reunieron en la plaza de San Pedro, quienes le dedicaron una ovación.
En su breve alocución, el pontífice, de 71 años, aseguró que, una vez superada esta delicada etapa, retomará gradualmente sus actividades, con la ayuda de Dios y las oraciones de la gente. También agradeció a quienes han rezado por él en estos días y dijo que sintió profundamente ese apoyo. Su intervención, más corta de lo habitual, duró unos ocho minutos contando la oración.
El papa dedicó además un reconocimiento especial a los médicos, enfermeras y demás personal del Policlínico Gemelli de Roma, donde el pasado martes fue operado de un adenocarcinoma en el pulmón derecho. Según el parte médico, se le extirpó el lóbulo inferior de ese pulmón. Desde entonces permaneció internado hasta el sábado, cuando recibió el alta. Sobre esa experiencia comentó que lo ha acercado especialmente a quienes sufren enfermedades.
Hace una semana, en este mismo rezo, el papa había anunciado por sorpresa la inminente operación tras detectar un nódulo en un pulmón. En los días posteriores su recuperación fue favorable. El cirujano Stefano Margaritora, que dirige la unidad de Cirugía Torácica del Gemelli, calificó sus condiciones clínicas al momento del alta como absolutamente satisfactorias.
La aparición generó expectativa por la posibilidad de que el papa diera detalles de su tratamiento o del viaje apostólico a Argentina, Uruguay y Perú, programado del 6 al 17 de noviembre. Sin embargo, no hizo referencia a esos temas. El sábado, Margaritora afirmó que no hay motivos clínicos para que no pueda realizar esa gira, que incluye hasta 14 vuelos, más de cuarenta discursos y reuniones, nueve misas multitudinarias y una visita a Cusco, ciudad situada a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar.
Entre los fieles reinaba la emoción. Dos colombianas expresaron su deseo de que el papa mejore y viva muchos años más, y dos peregrinas de California dijeron que verlo había sido un sueño. Un sacerdote venezolano destacó la fortaleza del pontífice, que retomó su agenda pese a la operación.