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POLÍTICA

Le Pen se perfila como la candidata del orden en Francia tras los disturbios

La líder ultraderechista aprovecha la ola de violencia callejera para presentarse como garante de la seguridad a seis meses de la presidencial.

Mesa Internacional, 12:05 p.m. · 2 min de lectura
Le Pen se perfila como la candidata del orden en Francia tras los disturbios

La líder de la ultraderecha francesa, Marine Le Pen, apareció en un video difundido en redes sociales el domingo, sentada en su despacho frente a una bandera de Francia y con su antigua toga de abogada. El tono del mensaje fue deliberadamente presidencial. Desde ahí, la política de 58 años habló de una profunda crisis de confianza y de autoridad que, según ella, amenaza la democracia.

En el mismo mensaje, Le Pen criticó la supuesta "impotencia" del gobierno del presidente Emmanuel Macron y acusó a La Francia Insumisa, el partido de izquierda radical de Jean-Luc Mélenchon, de querer provocar una "guerra civil".

El contexto es delicado. Durante el fin de semana, Francia vivió uno de sus peores episodios de violencia callejera de los últimos años, dentro de protestas multitudinarias contra el encarecimiento de la vida. Todo ocurre a pocos meses de la elección que definirá al sucesor de Macron.

Le Pen lidera los sondeos y busca presentarse como la candidata del orden. Para lograrlo ha tenido que suavizar la imagen radical que su padre, Jean-Marie Le Pen, dejó al antiguo Frente Nacional, hoy llamado Agrupación Nacional (RN).

Su delfín, Jordan Bardella, presidente del partido y figura llamada a ser primer ministro si Le Pen gana, adoptó el mismo tono solemne un día después. Apareció de pie tras un atril con el lema "Frente al caos, la Francia en orden", frase que las redes del partido repitieron durante todo el fin de semana, mientras las televisiones mostraban saqueos, incendios de edificios públicos y enfrentamientos con la policía.

El lunes, Bardella prometió restablecer la seguridad "por todos los medios legales posibles" y advirtió, con tono firme, que quien toque a un policía terminará en prisión. Poco después añadió que la mejor forma de protestar es votar, un mensaje que los analistas leyeron como un llamado al voto de protesta.

Los rivales de Le Pen, como el candidato socialdemócrata Raphaël Glucksmann, temen que la ultraderecha termine beneficiándose electoralmente del clima de caos. Desde RN niegan cualquier intento de aprovecharse de los disturbios y aseguran que, como patriotas, les duele ver al país en ese estado.

El politólogo Bruno Cautrès fue prudente. Señaló que, a corto plazo, el debate se mueve hacia quienes hablan de ley, orden y seguridad, pero advirtió que eso no se traducirá automáticamente en votos. El director de la consultora Ifop, Frédéric Dabi, pidió esperar los primeros sondeos posteriores a los disturbios, aunque considera que, por lógica, podría reforzar a Le Pen en la primera vuelta.

Antes de la violencia, un sondeo de Elabe ya la colocaba en cabeza, con entre un 31% y un 33,5% de los votos. Le seguían el exprimer ministro centroderechista Édouard Philippe, Mélenchon y Glucksmann, entre 15% y 16,5%. En una segunda vuelta, Le Pen ganaría a cualquiera de ellos.

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