La UE retira a Panamá de su lista negra de paraísos fiscales
El país pasa a la lista gris mientras la OCDE revisa sus normas de intercambio de información fiscal. Vietnam sigue el mismo camino.
La Unión Europea anunció este viernes que Panamá dejará de figurar en su lista negra de jurisdicciones que no cooperan en materia tributaria. La decisión también alcanza a Vietnam y fue aprobada por los ministros de Economía y Finanzas del bloque, reunidos en Luxemburgo, según informó el Consejo de la UE en un comunicado.
Panamá estaba en esa lista desde febrero de 2020. Para sacarlo, el bloque valoró los cambios que el país hizo a su régimen de exención de ingresos de fuente extranjera, que la UE consideraba perjudicial. A esto se suma que la OCDE realizará una nueva revisión sobre el cumplimiento de las normas internacionales de intercambio de información fiscal, un elemento que también pesó en la decisión.
El caso de Vietnam es distinto en el calendario. El país entró en la lista apenas en febrero de este año, y su salida también responde a la revisión que hará la OCDE sobre sus normas de intercambio de información. Tanto Panamá como Vietnam pasan ahora a la llamada lista gris, reservada para naciones que se comprometen a corregir sus leyes, a la espera de las conclusiones del organismo internacional.
Si la actualización se mantiene, la lista negra quedaría con ocho jurisdicciones: Samoa Americana, Anguila, Guam, Palau, Rusia, las Islas Vírgenes estadounidenses, Vanuatu y las Islas Turcas y Caicos. El repertorio funciona desde 2017 y se revisa cada seis meses. Incluye a los territorios que incumplen los estándares de transparencia fiscal, justicia tributaria o aplicación de las normas contra la erosión de la base fiscal y el traslado de beneficios, y que además no toman medidas para corregirlo.
Estar en la lista no implica multas económicas. Las principales consecuencias son la prohibición de que fondos europeos pasen por entidades registradas en esas jurisdicciones y medidas administrativas, como auditorías más frecuentes. Cada Estado puede, además, aplicar sanciones propias. La UE vigila de forma regular a casi cien jurisdicciones para comprobar que cumplen sus estándares de cooperación fiscal.