Ciencias sociales quedan fuera del SNI y del presupuesto de la Senacyt
Un economista miembro del sistema denuncia la falta de espacio para estos campos. El MEF propone un recorte de 22% para la Senacyt en 2027.
El Sistema Nacional de Investigación (SNI) convocó este mes a sus miembros a presentar proyectos para un nuevo segmento de divulgación científica en un noticiero nacional. Las áreas admitidas son salud, biodiversidad, biología marina, tecnología, agricultura y bioeconomía. Las ciencias sociales no figuran entre ellas.
La convocatoria coincide con una discusión presupuestaria. Según detalles conocidos hace unos días, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) recomienda para la Senacyt en 2027 un recorte de 22%. De acuerdo con esa propuesta, el Centro Internacional de Estudios Políticos y Sociales (Cieps) y el Centro de Investigación Educativa (Ciedu) pasarían de un millón de dólares cada uno a cero. En cambio, la asignación para Ceagro crecería 22%.
El autor de la columna, economista y miembro del SNI, sostiene que las ciencias naturales han logrado mejor llegar al público porque sus avances, como las vacunas, las especies nuevas o las formas de enfrentar el calentamiento global, se cuentan con facilidad. Según él, las ciencias sociales, como la economía, la sociología, la psicología social, la antropología y los estudios de género, ofrecen hallazgos más incómodos. Entre ellos, señala que la desigualdad no se corrige solo con crecimiento del PIB.
El columnista afirma que el financiamiento a estos campos es una forma de invisibilizarlos. También cuenta que evaluadores de la Senacyt le han dicho que no entienden las propuestas de ciencias sociales, y que los comités de bioética aplican criterios pensados desde la medicina. Como ejemplo, menciona una investigación que realizó junto con Nelva Araúz-Reyes sobre la respuesta a la covid-19 en la región y las desigualdades de género, hecha con fondos mínimos y publicada en revistas internacionales.
El autor también hace una autocrítica. Considera que las ciencias sociales han confundido rigor con timidez, y que los economistas ortodoxos ganan espacio en televisión porque ofrecen soluciones concretas, aunque sus recetas puedan discutirse. Propone plantear los problemas con evidencia y, además, proponer salidas.
En su texto pide tres cosas. A la Asamblea, que apruebe los fondos adicionales que la Senacyt solicitó para que el Cieps y el Ciedu no queden en incertidumbre. A la Senacyt y al SNI, que dejen de invisibilizar a estas disciplinas. Y a sus colegas, que presenten propuestas y no solo advertencias.