Juez ordena pagar 6.6 millones a exfuncionarios que denunciaron a Paxton
Una jueza de distrito falló a favor del pago tras comprobar que la oficina del procurador general de Texas tomó represalias contra los denunciantes.
En 2020, ocho funcionarios de confianza del entonces procurador general de Texas, Ken Paxton, presentaron denuncias ante autoridades federales y estatales. Los acusaban de usar el poder de la Fiscalía General para favorecer a Nate Paul, un empresario amigo de Paxton y donante político.
Entre los denunciantes figuraban el director de la División de Aplicación de la Ley y el subprocurador general para la justicia penal, es decir, funcionarios que trabajaban directamente bajo las órdenes del procurador. Según la denuncia, las acusaciones incluían abuso de poder, obstrucción, acoso y posibles sobornos relacionados con Paul. Los denunciantes sostuvieron que Paxton ejerció presión inusual para favorecer los intereses de un donante de campaña.
La ruptura tuvo consecuencias inmediatas. Cuatro de los altos funcionarios fueron despedidos y otros renunciaron. Algunos afirmaron que fueron sometidos a interrogatorios, hostigamiento y presiones para dejar el cargo después de presentar la denuncia.
En 2025, una jueza de distrito falló a favor del pago de aproximadamente 6.6 millones de dólares a los cuatro exfuncionarios despedidos. La decisión se basó en que la oficina de Paxton violó la Ley de Protección de Denunciantes al despedirlos y tomar represalias contra ellos.
El caso guarda paralelos con el de Theranos, una empresa de tecnología sanitaria y servicios de laboratorio clínico fundada en 2003 por Elizabeth Holmes. La compañía prometía análisis de sangre con muestras muy pequeñas, más rápidos, baratos y precisos que las extracciones tradicionales.
La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), encargada de regular los mercados financieros y proteger a los inversionistas, señaló que el analizador realizaba menos pruebas de las que aparecían en su menú publicado. Además, para muchas pruebas se usaban equipos convencionales de terceros.
Tyler Shultz, nieto del exsecretario de Estado George Shultz, trabajaba en la empresa y detectó problemas con los resultados. Primero intentó resolverlos internamente, comunicándose con Holmes y otros directivos. La respuesta de Ramesh Balwani, expresidente de Theranos y pareja sentimental de Holmes, fue hostil: lo llamó arrogante e ignorante y le dijo que, por su apellido, ya lo habrían despedido. Shultz terminó presentando una denuncia confidencial ante los reguladores y salió de la compañía.
La presión continuó después de su salida. Según la fuente, Theranos recurrió a abogados y amenazas legales contra él, y su familia gastó unos 400,000 dólares en defensa legal. Otra exempleada, Erika Cheung, describió a Balwani como un jefe que gritaba constantemente y que usaba el miedo, mientras que Holmes calificaba de "no team player" a quienes cuestionaban sus decisiones.