Jessica Alba borra fotos de disfraz inspirado en el ataque a Nancy Kerrigan
La actriz retiró las imágenes de Instagram tras las críticas por recrear una agresión real ocurrida en 1994. El caso reabrió el debate sobre los disfraces basados en hechos traumáticos.
La actriz Jessica Alba quedó en el centro de una polémica tras celebrar Halloween 2026 con un disfraz que recreaba la agresión sufrida por la patinadora estadounidense Nancy Kerrigan en 1994. Las fotografías, que compartió junto a su amiga Kelly Sawyer, fueron eliminadas de Instagram después de que varios usuarios cuestionaran la propuesta.
La celebración se realizó el 31 de octubre en Los Ángeles, en una fiesta organizada por Vas J Morgan y Michael Braun. Alba, de 45 años, usó un vestido blanco que evocaba el vestuario de competición de Kerrigan y se colocó una venda en la rodilla con manchas de sangre artificial. Sawyer llevó un traje de patinaje color granate y un bate de béisbol, en alusión a Tonya Harding.
Con el atuendo, ambas buscaron representar la rivalidad que copó titulares internacionales antes de los Juegos Olímpicos de Invierno de 1994. Al día siguiente, Alba publicó las imágenes con un mensaje alusivo a las dos patinadoras. La referencia fue fácil de reconocer para quienes recordaban el ataque, pero también generó dudas sobre convertir un episodio de violencia en una caracterización festiva.
Entre los comentarios negativos hubo reproches por inmadurez y preguntas sobre por qué traer de nuevo un momento traumático que, según los críticos, terminó con las carreras de las dos deportistas. Las mayores objeciones apuntaron a la venda ensangrentada y al bate, accesorios que hacían una alusión directa a la agresión. Otros seguidores defendieron la creatividad del vestuario y señalaron que el episodio ya tiene tres décadas. Las fotos, sin embargo, siguieron visibles en Threads, donde también circularon reacciones a favor y en contra.
El ataque ocurrió en enero de 1994 en Detroit, cuando Kerrigan fue golpeada en una pierna con una porra metálica. Según la información disponible, Shane Stant ejecutó la agresión como parte de un plan vinculado a Jeff Gillooly, entonces esposo de Harding, y a Shawn Eckhardt, guardaespaldas de esta última. Derrick Smith conducía el vehículo de escape. La lesión obligó a Kerrigan a interrumpir su preparación, pero logró recuperarse y ganó la medalla de plata en patinaje artístico en los Juegos de Lillehammer, Noruega, mientras Harding terminó octava.
Harding no fue condenada por organizar el ataque, pero sí se declaró culpable de conspirar para obstaculizar la investigación. Como sanción recibió una prohibición de por vida de la asociación estadounidense de patinaje artístico, una multa de 160.000 dólares y 500 horas de servicio comunitario.
La polémica coincidió con noticias sobre la propia Harding, quien prepara una aparición en el espectáculo Tonya and Friends, previsto para el 12 de diciembre en Vancouver, Washington. Al referirse a su relación con el patinaje, expresó que esa pasión es la razón por la que siempre ha regresado al deporte.