Isla Cañas espera agua potable para que sus moradores regresen a casa
A casi un mes del terremoto del 9 de octubre, los vecinos de Los Santos quieren volver a sus viviendas, pero el suministro de agua sigue pendiente.
Los moradores de Isla Cañas, en la provincia de Los Santos, esperan que se restablezca el agua potable para regresar a sus hogares. Casi un mes después del terremoto del 9 de octubre, la comunidad costera mantiene el deseo de recuperar sus espacios y reactivar la economía que, por generaciones, ha sostenido a sus familias.
El movimiento sísmico, seguido del ingreso de agua de mar en algunos sectores, afectó viviendas y otras estructuras. Según Fernando Domínguez, poblador nacido en la isla, los daños no alcanzaron a todo el territorio. Calcula que cerca del 90% no fue alcanzado por el agua, aunque algunas casas, sobre todo en el área del puerto, sí resultaron dañadas. Señala que todavía falta evaluar las estructuras para determinar con precisión los daños causados por el sismo.
El desalojo fue una medida preventiva que se aplicó de inmediato tras el evento, no porque toda la isla haya quedado inhabitable. Hoy los vecinos pueden entrar a revisar sus propiedades, dar alimento a los animales y recuperar algunas pertenencias. La isla cuenta con energía eléctrica, pero no tiene agua potable, y ese servicio básico es el que frena el retorno definitivo.
Entre las afectaciones figura el parque techado de la plaza principal, además de varias viviendas y edificaciones con daños o grietas. La escuela, la sede de la Policía Nacional, la Junta Comunal y la Iglesia Católica permanecen en pie, pero también esperan evaluaciones y reparaciones.
Domínguez expresó expectativa ante el comportamiento de las mareas, pues existe temor a que el mar vuelva a ingresar por la parte posterior de la isla. En una de las mareas más altas del año, el oleaje acumuló arena en la playa y formó una barrera natural que hoy reduce el paso del agua hacia el área comunitaria.
Más allá de lo material, los moradores buscan retomar la actividad productiva. Entre sus prioridades están la siembra de limón a gran escala, la sandía, el maíz y otros rubros agrícolas, así como las actividades turísticas que representan sustento para numerosas familias. Para quienes nacieron y crecieron en la isla, la recuperación implica volver a trabajar sus tierras y reencontrarse con la vida comunitaria.