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HISTORIA

Identifican restos de militar desaparecido en la invasión de 1989 tras 36 años

La Comisión 20 de Diciembre de 1989 confirmó la identidad de Roberto Adolfo Aparicio Oliva, muerto a los 21 años, con pruebas genéticas realizadas con apoyo de Guatemala.

Mesa de Sucesos, 12:34 p.m. · 2 min de lectura
Identifican restos de militar desaparecido en la invasión de 1989 tras 36 años

La Comisión 20 de Diciembre de 1989 informó este sábado 24 de octubre de 2026 que logró identificar científicamente los restos de Roberto Adolfo Aparicio Oliva, un joven militar panameño que murió a los 21 años durante la invasión de Estados Unidos a Panamá, ocurrida el 20 de diciembre de 1989. Tras más de 36 años, el hallazgo permite saber con certeza quién era la persona cuyos restos carbonizados fueron encontrados.

La familia de Aparicio Oliva comenzó a buscarlo después de recibir información de que había muerto en El Chorrillo, uno de los sectores de la capital más afectados durante la operación militar. Sin embargo, no logró ubicar su cuerpo. Durante años, sus allegados visitaron hospitales y cementerios y realizaron diligencias de exhumación, hasta que supieron que el joven había sido sepultado en una fosa común del Cementerio Jardín de Paz.

El proceso fue complejo por el avanzado estado de carbonización de los restos, lo que dificultaba obtener material genético. La Fundación de Antropología Forense de Guatemala (FAFG) logró extraer ADN mediante procedimientos especializados y generar un perfil genético. Después, el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses (IMELCF) comparó ese perfil con muestras de referencia aportadas por familiares de las víctimas.

El resultado forma parte de la investigación que adelanta el Ministerio Público, con respaldo científico del IMELCF, orientada a esclarecer la identidad de las personas fallecidas durante la invasión estadounidense.

Aparicio Oliva pertenecía al Batallón 2000, con sede en Chepo, pero al momento de la invasión prestaba servicio en el Cuartel Central de las Fuerzas de Defensa, donde integraba la sección de reconocimiento. Era hijo de Félix Adolfo Aparicio Pérez y Lidia Maritza Oliva Gómez, y residía en Cerro Batea, distrito de San Miguelito. Mediante el Decreto N.º 228 del 31 de mayo de 1990 fue ascendido póstumamente del rango de agente al grado de cabo segundo.

Con la identificación, sus familiares podrán finalmente darle sepultura con su identidad plenamente establecida, después de más de tres décadas de incertidumbre. La Comisión 20 de Diciembre de 1989 fue creada mediante el Decreto Ejecutivo N.º 121 del 19 de julio de 2016 para contribuir al esclarecimiento de la verdad, la identificación de las víctimas y las violaciones de derechos humanos ocurridas durante la invasión.

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