Houston limita la cooperación con ICE tras la derrota republicana en Texas
La policía solo llamará a ICE cuando detenga a alguien por un delito que amerite cárcel. La medida llega tras una elección que dejó fuera al gobernador Greg Abbott.
La Alcaldía de Houston limitó la colaboración de su policía con los agentes de inmigración. El alcalde John Whitmire anunció la disposición el viernes. Según el nuevo protocolo, los agentes solo contactarán al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) cuando una persona sea arrestada por un delito que amerite cárcel, y no durante encuentros rutinarios como las paradas de tráfico.
Whitmire explicó en una conferencia de prensa que el objetivo es disminuir el temor y la ansiedad que sienten varias comunidades de la ciudad, y en general todos los habitantes de Houston.
La medida tiene un antecedente en abril. En ese momento, el gobernador republicano Greg Abbott amenazó con retirar 110 millones de dólares en subvenciones para la seguridad pública de Houston, si la ciudad no revocaba una ordenanza que limitaba la cooperación con ICE. Las autoridades locales cedieron. Whitmire defendió entonces esa decisión y cuestionó a quienes piden enfrentar al Gobierno federal sin tener que aprobar el presupuesto municipal.
El contexto político cambió después de las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre, en las que los demócratas obtuvieron una victoria amplia. Abbott perdió su intento por conseguir un cuarto mandato. En enero, Texas tendrá a su primera gobernadora latina, la demócrata Gina Hinojosa. El alcalde reconoció que su decisión puede traer riesgos, pero dijo estar dispuesto a asumirlos, ya que quedan poco más de dos meses de administración republicana en el estado.
El ICE respondió al anuncio en la red social X. La agencia acusó al alcalde de defender políticas que protegen a criminales, y mencionó como delitos no violentos la posesión de pornografía infantil y la venta de heroína. Mientras tanto, según la organización no partidaria Prison Policy Initiative, Texas es el estado con más arrestos de ICE desde el inicio del segundo gobierno de Donald Trump hasta agosto de 2026, con 136.914, y también concentra la mayor cantidad de migrantes en sus centros de detención.
El tema tiene además casos recientes que preocupan a la comunidad. En julio murió Lorenzo Salgado Araujo, un mexicano de 52 años que llevaba más de tres décadas en Houston, tras recibir un disparo de un agente de inmigración durante una operación en la que él no era el objetivo. En octubre, Miguel Parra Hernández, también mexicano, de 48 años, fue atropellado por otro agente y resultó herido. ICE aseguró que el hombre se atravesó frente al vehículo, pero según los fiscales las imágenes de una cámara de seguridad contradicen esa versión. Un gran jurado del condado de Harris, donde está Houston, imputó a ese agente por agresión agravada.