Hacinamiento en albergues tras el sismo enferma a menores en Veraguas
Varios niños fueron trasladados a centros de salud, mientras las autoridades preparan carpas y toldas para descongestionar los refugios.
Las condiciones de hacinamiento en albergues improvisados de comunidades golpeadas por el fuerte sismo del pasado 9 de octubre encendieron las alarmas en Veraguas. Niños y adultos presentan problemas de salud mientras permanecen en refugios que no reúnen los requisitos necesarios para protegerlos.
Varios menores han tenido que ser llevados a hospitales y centros de salud por afecciones que podrían poner en riesgo sus vidas. La situación agrava la angustia de familias que perdieron sus viviendas y ahora enfrentan nuevos problemas en los lugares donde buscan resguardo.
La gobernadora de Veraguas, Ildemarta Riera, informó que se realizan gestiones para conseguir carpas y campamentos temporales más adecuados, a través del despacho de la primera dama, con el fin de reducir el hacinamiento y prevenir enfermedades. Según la funcionaria, no todos los albergues tienen una concentración excesiva de personas, pero en algunas comunidades cientos de damnificados han tenido que compartir un mismo espacio.
Para responder a esta situación, se distribuyen toldas y carpas entre las familias que permanecen a la intemperie o en refugios improvisados. Las autoridades buscan que los damnificados pasen a espacios más seguros mientras avanzan las acciones para reconstruir las viviendas destruidas por el movimiento sísmico.
Sin embargo, la preocupación crece entre las familias, que además de perder sus hogares y pertenencias temen que las condiciones de los refugios provoquen más complicaciones de salud, sobre todo entre los niños.
Los afectados también reclaman mayor presencia y atención médica en las comunidades, para evitar que las enfermedades se conviertan en otra emergencia para quienes todavía no logran recuperarse del terremoto.