Seis niños esperan un riñón en la Ciudad de la Salud
Entre 15 y 25 pacientes pediátricos con afectación renal son evaluados en consulta externa, mientras el centro es el único certificado para trasplantes renales en el país.
Seis niños en Panamá esperan un trasplante de riñón. Al mismo tiempo, entre 15 y 25 pacientes pediátricos con algún grado de afectación renal son evaluados en consulta externa. Ese proceso busca determinar su condición, su evolución y si pueden incorporarse a un programa de reemplazo renal o a un tratamiento, según lo que requiera cada caso.
El doctor Ramiro García Barrios, jefe de Nefrología Pediátrica, explicó que en los trasplantes renales infantiles con donantes vivos relacionados, los candidatos principales suelen ser el padre o la madre del paciente.
Cuando hay posibilidad de un trasplante con donante vivo emparentado, los padres son los primeros en ser evaluados. Si no son opción, pueden considerarse otros familiares, como hermanos, tíos o abuelos, siempre que cumplan con los criterios médicos establecidos.
El especialista subrayó que el trasplante renal pediátrico exige una evaluación médica rigurosa. Según explicó, este examen busca garantizar la compatibilidad entre donante y receptor, así como la seguridad del procedimiento.
Según la información entregada, la Ciudad de la Salud es actualmente el único centro institucional certificado en Panamá para realizar trasplantes renales. El complejo también tiene certificaciones para trasplantes hepáticos y de células hematopoyéticas, lo que permite concentrar servicios especializados para pacientes pediátricos de alta complejidad.
Desde el inicio de esta etapa de trasplantes pediátricos, el equipo médico ha realizado procedimientos con donantes vivos y también con órganos de personas fallecidas. Aun así, seis pacientes siguen en espera de un riñón.
La situación, según el reporte, pone de relieve la importancia de la donación de órganos y de la solidaridad de las familias, sobre todo cuando se trata de niños que necesitan un trasplante para mantener su salud. Para ellos, recibir un riñón representa una oportunidad de mejorar su calidad de vida y continuar su desarrollo bajo seguimiento médico especializado.