Hace 49 años estudiantes exigían un debate libre sobre los Tratados del Canal
Un participante recuerda el diálogo estudiantil con Omar Torrijos en 1977 y el llamado veranillo democrático que, según su relato, abrió espacio a las libertades públicas.
El 7 de septiembre de 1977 se firmaron en Washington los Tratados Torrijos-Carter sobre el Canal de Panamá. Hace 49 años, estudiantes y grupos opositores de la Universidad de Panamá exigían un debate nacional con garantías democráticas y sin represión sobre esos acuerdos. Ahora, uno de los participantes de aquella época recuerda esos hechos en un texto de opinión publicado durante este mes de septiembre.
Según el relato, en septiembre y octubre de 1977 organizaciones estudiantiles opositoras al régimen militar, el Movimiento de Abogados Independientes y el Comité de Derechos Humanos participaron en la lucha contra los tratados. Ese período fue llamado con sorna el “veranillo democrático”, un momento en que se logró abrir una pequeña ventana para las libertades públicas en el país.
El punto central fue el diálogo del 14 de septiembre de 1977 entre estudiantes de la Facultad de Derecho y el general Omar Torrijos. De acuerdo con el autor, grupos como el Círculo Camilo Torres, Vanguardia Popular, la Liga Socialista Revolucionaria y estudiantes independientes aceptaron conversar pese a sus diferencias políticas. Pidieron amplias libertades para discutir los tratados y avanzar después hacia la democratización. Ese encuentro, según el texto, permitió expresarse y movilizarse con menos temor a la represión de los primeros años del gobierno.
El autor sostiene que Torrijos cumplió parte de lo prometido con reformas constitucionales iniciales en 1978, y que el proceso continuó con nuevas reformas llevadas a referéndum en abril de 1983. Después de 1984, afirma, la ambición de poder de las Fuerzas de Defensa y del general Manuel Antonio Noriega, junto con civiles que los apoyaron, condujo a una crisis que terminó con la intervención de Estados Unidos el 20 de diciembre de 1989.
El texto también presenta un libro que el autor publicó en 2022 sobre este período. Según él, las primeras marchas de octubre de 1977 en las calles y el parque de Santa Ana marcaron el inicio de una mayor participación ciudadana. Reconoce los errores de Torrijos y las víctimas de la llamada “dictadura dura”, pero considera que el general culminó la lucha generacional iniciada en 1903.