Elecciones de medio término podrían abrir juicio político contra Trump
Las encuestas favorecen a los demócratas, y el mandatario habría advertido a sus legisladores sobre un posible proceso de destitución.
Estados Unidos celebrará el martes 3 de noviembre sus elecciones de mitad de mandato, en las que se elegirá un tercio de los 100 escaños del Senado y los 435 puestos de la Cámara de Representantes. En la votación de 2022 acudió a las urnas menos del 55 % de la población habilitada para votar. El resultado definirá en buena medida el equilibrio de poder en el Congreso.
El Partido Republicano controla ambas cámaras desde que el actual presidente, Donald Trump, asumió el cargo hace dos años, lo que le ha permitido impulsar sus proyectos. La fuente destaca que la Corte Suprema ha intervenido cuando se le ha pedido, para mantener el balance democrático.
Las encuestas publicadas hasta ahora se inclinan en su mayoría hacia los candidatos del Partido Demócrata. De confirmarse, el equilibrio de poder en el Congreso podría cambiar de sentido frente a la situación actual.
Según el texto, el mandatario ha comentado en reuniones reducidas y en grandes encuentros republicanos que, si sus legisladores no ganan sus escaños, es probable que el nuevo Congreso promueva un juicio político, conocido en inglés como impeachment. Este proceso comienza en la Cámara de Representantes, donde el Comité Judicial investiga posibles delitos como traición, soborno u otras faltas graves. Si hay fundamento, se redactan los artículos de acusación y una mayoría simple decide enviar el caso al Senado.
En ese juicio, el Senado actúa como jurado, un grupo de representantes hace de fiscal y el presidente de la Corte Suprema preside la sesión. Para declarar culpable se necesitan dos tercios de los votos, es decir 67 de los 100 senadores, y en ese caso el funcionario queda destituido de inmediato. La fuente recuerda que varios presidentes estadounidenses han enfrentado juicios políticos sin que ninguno haya sido condenado, y que Trump ya pasó por ese proceso en dos ocasiones. También menciona que Richard Nixon renunció antes de que su caso avanzara.
La fuente plantea que, si el Partido Demócrata gana la Cámara y los dos tercios del Senado, el mandatario podría ser destituido, salvo que renuncie antes de que la Cámara Baja vote remitir el caso. El resultado del 3 de noviembre será observado dentro y fuera del país.