Frituras, aceites recalentados y dieta en Panamá: lo que advierte un investigador
Un caso cotidiano en el que el desayuno y la alimentación del país vuelven a ponerse en discusión por su relación con la salud.
Un hábito matutino sirve de punto de partida para analizar la alimentación en Panamá. Gilberto se levanta a las 4:45 a. m. para llegar a tiempo al trabajo, no alcanza a desayunar en casa y compra un par de frituras en el puesto más cercano a su lugar de empleo.
Según un investigador de la Universidad Tecnológica de Panamá, la fritura forma parte de la dieta habitual del país, pero su consumo frecuente podría relacionarse con el cáncer gástrico, la diabetes y procesos neurodegenerativos. El punto central está en los aceites recalentados, práctica que, de acuerdo con el texto, es común en el país y que podría elevar los triglicéridos, los marcadores de inflamación y el estrés oxidativo en la sangre. También se mencionan posibles daños al hígado, irritación de la mucosa del estómago e inflamación crónica.
Datos del Ministerio de Economía y Finanzas citados en el artículo indican que al menos 40% de la canasta básica está formada por cereales y 15% por carnes, mientras que vegetales, verduras, leguminosas, frutas y huevos representan menos de 5% cada uno. Ese panorama, según el autor, contrasta con indicadores de salud: 71% de los adultos tiene exceso de peso y se registran 620 nuevos casos de cáncer gástrico cada año.
El texto diferencia entre calorías y nutrientes, y señala que el organismo necesita vitaminas A y C, antioxidantes, potasio, magnesio y fibra, presentes en frutas y vegetales locales. Como referencia, indica que media guayaba cubre la vitamina C diaria, dos tajadas grandes de papaya aportan vitaminas A y C, dos porciones de ñame u otoe cubren el potasio y siete zarzamoras brindan los antioxidantes necesarios.
Como alternativa para el caso de Gilberto, el investigador propone hervir un par de huevos con otoe la noche anterior y llevar al trabajo una ensalada de guayaba y papaya, dejando la fritura para el fin de semana, preparada en casa con aceite sin recalentar. Según el texto, esta combinación, junto con actividad física, podría reducir el riesgo de sobrepeso y de cáncer gástrico.