Cientos de estudiantes de Cornell marchan por una denuncia de violación
La exalumna Jane Doe acusa a siete miembros de una fraternidad y dice que su caso fue archivado sin investigación. La gobernadora de Nueva York encargó el caso a la Fiscalía General.
Cientos de estudiantes de la Universidad de Cornell, en el estado de Nueva York, marcharon el lunes por el campus para exigir justicia para una exalumna que denunció haber sido drogada y violada en 2024 por siete miembros de una fraternidad. La protesta se realizó horas después de que desconocidos atacaran el edificio de administración de la universidad, ubicado en la ciudad de Ithaca, al norte del estado.
Durante el recorrido, los manifestantes gritaban consignas como «Sin justicia no hay paz» y «Vergüenza». La marcha fue convocada por una veintena de organizaciones estudiantiles bajo el lema «justicia para los sobrevivientes». Los organizadores pidieron a la universidad transparencia, rendición de cuentas y una revisión de sus políticas sobre agresiones sexuales, además de cuestionar los sistemas de poder que, según ellos, permitieron que ocurriera.
En la madrugada, los atacantes rompieron una puerta de cristal del edificio de administración y escribieron con pintura roja mensajes contra el patriarcado. Otro de los mensajes compara el trato a los acusados con el castigo recibido por 15 estudiantes que en 2024 protestaron por la guerra en Gaza y fueron expulsados. Según medios locales, a los siete acusados no se les ha aplicado una sanción similar.
La denuncia se conoció tras una demanda presentada el 16 de septiembre contra la universidad y los siete presuntos agresores, miembros de la fraternidad Chi Phi, una de las más antiguas de Estados Unidos. La demandante asegura que su caso fue archivado sin ser investigado, lo que generó indignación a nivel nacional y llevó a la gobernadora de Nueva York a poner la investigación en manos de la Fiscalía General.
Jonathan Lam, copresidente de la Unión por las Libertades Civiles (ACLU) en Cornell, dijo que había mucha frustración entre el alumnado, que no entendía cómo podía suceder algo así. También pidió que el presidente de la universidad, Michael Kotlikoff, reconozca que se necesita un cambio.
Entre quienes hablaron en la protesta estuvo Andrea Astor Cicerolo, estudiante de doctorado que se identificó como sobreviviente de agresión sexual y criticó la expulsión de estudiantes que apoyaron a Gaza. Recordó que este año la universidad llegó a un acuerdo para resolver demandas civiles de pacientes de Weill Cornell, su escuela de medicina, que sufrieron abusos sexuales por parte del exprofesor y urólogo Darius Paduch, condenado a cadena perpetua. Astor afirmó que la administración protege a los agresores para cuidar su propia imagen.
Los estudiantes convocaron un plantón para este miércoles y un bloqueo económico en el que no comprarán nada durante siete horas. Ese es el mismo tiempo que la denunciante afirma haber vivido la agresión en la sede de la fraternidad, dentro del campus.