España vive tres días de luto por choque de trenes cerca de Toledo
El accidente, entre un tren de Renfe y otro de Iryo, deja al menos 69 fallecidos y decenas de heridos. Las autoridades investigan por qué el primer convoy volvió a circular tras una avería.
España inició este jueves tres días de luto oficial por la muerte de al menos 69 personas en un accidente ferroviario ocurrido cerca de Toledo, en el centro del país. Mientras los equipos de emergencia siguen buscando posibles víctimas entre los restos de los trenes, las autoridades investigan qué provocó la colisión, que también dejó decenas de heridos hospitalizados. El balance provisional de las autoridades regionales de Castilla-La Mancha habla de alrededor de medio centenar de heridos ingresados.
El choque ocurrió el miércoles por la mañana. Un tren de Renfe que cubría la ruta entre Madrid y Sevilla impactó por detrás contra un convoy de la compañía Iryo que estaba detenido en la vía. Según el ministro de Transportes, Óscar Puente, la colisión se produjo alrededor de las 08:53 hora local.
La tragedia reavivó las dudas sobre la seguridad de la red ferroviaria española, sobre todo tras otro accidente registrado en enero en Adamuz, Andalucía, que dejó 46 fallecidos. Para las labores de búsqueda, los servicios de emergencia usan grúas de gran tamaño y perros especializados de la Guardia Civil. Los agentes recorren las vías entre los vagones más dañados en busca de restos biológicos y evidencias que ayuden a esclarecer lo ocurrido, según explicó Pedro Pablo Garrido, portavoz de la Guardia Civil en Toledo.
Algunos pasajeros describieron el momento del impacto. Josimar Medina, turista peruano de 31 años, viajaba en el tren de Renfe junto a su novia y contó que despertó con la sensación de estar en el aire. Pablo Mejía, de 42 años, sufrió heridas en el rostro y consideró que cambiar de asiento poco antes pudo salvarle la vida, y dijo sentir que había vuelto a nacer.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aseguró que las autoridades trabajan para dar respuestas a los familiares, aclarar cada detalle del siniestro y reforzar la seguridad para evitar que se repita. Los reyes Felipe VI y Letizia tenían previsto visitar a los heridos internados en un hospital de Toledo, a unos 70 kilómetros del lugar. En Urda, el municipio más cercano, se habilitó parte de una escuela para atender a los allegados, con apoyo de la Cruz Roja y de profesionales de la salud mental. La psicóloga Carmen García advirtió que las próximas horas serán especialmente duras por la incertidumbre.
Según los primeros indicios expuestos por Puente, alrededor de las 08:30 se registró una avería informática en un tramo ferroviario de unos 69 kilómetros, que obligó a detener varios trenes, entre ellos los dos involucrados. El convoy de Renfe reanudó la marcha minutos después y recorrió unos 25 kilómetros antes de chocar con el tren de Iryo. El ministro cuestionó la decisión del centro de control de autorizar ese trayecto y calificó la orden de errónea. Las autoridades deberán determinar por qué se permitió continuar y si se cumplieron los protocolos de seguridad. Por ahora, estas explicaciones son apenas indicios y no una conclusión definitiva.