España completa la identificación de las 69 víctimas del choque de trenes
Entre los fallecidos hay 54 españoles y 15 extranjeros. La tragedia vuelve a poner en duda la seguridad ferroviaria del país.
Las autoridades españolas informaron que ya identificaron a las 69 personas que murieron en la colisión de trenes de alta velocidad ocurrida la semana pasada. La confirmación llegó después de que se reconocieran otras tres víctimas, lo que cerró el proceso de identificación. Con este accidente, el episodio figura entre los choques ferroviarios más mortíferos de Europa en lo que va de siglo.
La espera fue larga para los familiares. Los equipos forenses tuvieron que trabajar en varios casos a partir de restos humanos incompletos, lo que alargó el reconocimiento de cada persona. Para llevar adelante esta tarea se creó una entidad legal integrada por agentes de policía y especialistas forenses, que fue la encargada de comunicar los últimos nombres.
En un comunicado difundido a última hora del lunes, esa entidad informó que las tres víctimas recién confirmadas son dos ciudadanos australianos y un japonés. El listado completo de fallecidos incluye 54 españoles y 15 extranjeros. Entre estos últimos aparecen cuatro estadounidenses, dos australianos, dos japoneses, un argentino, un canadiense, un francés, un mexicano, un portugués, un tunecino y un ciudadano de la República Checa.
El accidente es el segundo choque de trenes de alta velocidad en España durante este año. El primero ocurrió en enero, en la región sureña de Andalucía, y dejó 46 muertos. La reiteración de hechos similares ha reavivado las dudas sobre la seguridad ferroviaria del país, un tema que vuelve a ocupar la atención pública.
Según la información disponible, el último siniestro se produjo cuando un tren de la compañía estatal Renfe alcanzó por detrás a otro convoy detenido de la empresa Iryo, en las afueras de la localidad de Urda, a unos 150 kilómetros al sur de Madrid. Un fallo en un sistema automático de seguridad había detenido todos los trenes en un tramo de vía de 63 kilómetros. Sin embargo, un centro de control autorizó al tren de Renfe a reanudar la marcha mientras el otro tren seguía parado en la vía.