Presidente de Cornell admite que la universidad debe hacer más tras denuncia de violación grupal
Michael Kotlikoff reconoce cuestionamientos sobre la cultura de alcohol y drogas en el campus y sobre cómo se investigó el caso de una estudiante que acusa a miembros de una fraternidad.
El presidente de la Universidad de Cornell, Michael Kotlikoff, afirmó que la institución debe hacer más después de que una mujer denunciara que fue drogada y violada en grupo en una casa de la fraternidad Chi Phi. En un mensaje en video de ocho minutos difundido la noche del sábado, calificó las acusaciones como profundamente perturbadoras.
La denunciante, identificada como Jane Doe, tenía 20 años y era estudiante de Cornell. Según su relato, siete miembros de la fraternidad la agredieron sexualmente durante horas, después de darle alcohol y ketamina, el 19 de octubre de 2024. Dos semanas después, denunció los hechos ante la policía de la universidad. Las autoridades investigaron, pero no se presentaron cargos.
El mes pasado, Jane Doe presentó una demanda civil contra la universidad, que forma parte de la Ivy League. En el documento, sostiene que Cornell no la protegió y que no sancionó como correspondía a los hombres implicados. También afirma que estaba ebria durante el presunto ataque y que no pudo dar su consentimiento.
Kotlikoff señaló que el caso ha generado preguntas sobre la cultura de consumo de alcohol y drogas en el campus, así como sobre la forma en que se llevaron a cabo las investigaciones. Dijo que Cornell se compromete a revisar cómo manejó el caso y respaldó una revisión independiente que realizará un bufete de abogados.
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, expresó estar profundamente preocupada por la investigación y encargó a la fiscal general del estado, Letitia James, dirigir una revisión del caso. Kotlikoff dijo que apoya esa decisión.
La frustración en el campus también es visible. En un foro público, varios estudiantes dijeron sentir vergüenza y consideran que la universidad le falló a Jane Doe. Uno de ellos pidió que la administración cambie de forma drástica y rápida. Kotlikoff, por su parte, planteó un análisis serio del papel de las fraternidades y hermandades en la vida universitaria, además de promover una cultura en la que la agresión sexual sea inadmisible. Anunció que, más adelante, la institución explicará cómo usará esta situación para contribuir a combatir la agresión sexual, dentro y fuera del campus.