BULLA
ECONOMÍA

El desempleo baja a 8.5%, pero la calidad del empleo sigue en deuda

La mejora llega con brechas de género, edad y región, y con gran parte de los trabajos en la informalidad.

Mesa de Economía, 12:08 a.m. · 2 min de lectura
El desempleo baja a 8.5%, pero la calidad del empleo sigue en deuda

El presidente José Raúl Mulino anunció el 29 de septiembre que la tasa de desempleo en Panamá bajó de 10.4% a 8.5%, según la más reciente Encuesta de Mercado Laboral. Esto equivale a 77,231 personas menos sin empleo que el año pasado. Aun así, 189,188 personas siguen buscando un puesto de trabajo sin encontrarlo.

La noticia no ha caído igual de bien en todos los hogares. Analistas y ciudadanos recuerdan que el mercado laboral venía golpeado desde hace años, así que la recuperación apenas empieza. Por eso, el dato general no basta para entender cómo se vive el empleo en el país.

Las diferencias por grupo son marcadas. El desempleo masculino está en 7%, mientras que el femenino llega a 10.4%. En un país donde casi 4 de cada 10 hogares tienen a una mujer como jefa, esa brecha pesa más. Los jóvenes también enfrentan obstáculos grandes: la desocupación es de 26.3% entre los 15 y 19 años, y de 22.6% entre los 20 y 24. Además, 28.6% de los desempleados nunca ha tenido un trabajo, unas 54,068 personas, que se topan con la exigencia de experiencia previa.

El desempleo también se concentra en las zonas urbanas. Panamá, Panamá Oeste y Colón reúnen más del 72% de los desempleados del país. Por eso, la escasez de plazas se siente con más fuerza en las áreas metropolitanas que en el interior agrícola o en las comarcas indígenas. Para leer bien estos números hay que comparar cada cifra con el tamaño de la fuerza laboral de cada territorio.

La calidad del empleo explica buena parte del malestar. El 45.8% de la población ocupada no agrícola trabaja en condiciones de informalidad, unas 784,244 personas. De ellas, 568,807 laboran en unidades económicas no constituidas formalmente, 136,951 trabajan para empresas registradas pero sin contrato formalizado o sin cotizar a la Caja de Seguro Social, y 78,486 prestan servicios en hogares sin seguridad social. La mediana salarial nacional es de $769.40, pero en el sector agropecuario baja a $353.50 y en el servicio doméstico a $325.90. Además, 14.7% de los empleados gana menos de $400 al mes.

El analista René Quevedo considera que la baja no sorprende, pues antes ya se veían señales de fortalecimiento en el empleo formal privado. Entre ellas menciona mayores recaudaciones de la CSS y del Seguro Educativo, más contratos tramitados ante el Ministerio de Trabajo, fuerte venta de vehículos nuevos y menor morosidad bancaria. Sin embargo, señala que solo una quinta parte de los trabajadores del sector privado gana más de $800 al mes, y que la inversión productiva cayó entre 2018 y 2025. Según él, mejorar el empleo requiere recuperar la confianza de los inversionistas.

Compartir
Economía

Te puede interesar

Ver la sección →