BULLA
SOCIEDAD

Edificios anteriores a 1984 en Panamá: riesgos sísmicos y cómo reforzarlos

Especialistas de la UTP advierten que la antigüedad no determina por sí sola la seguridad, pero sí obliga a evaluar hospitales, escuelas y viviendas construidas antes de la primera norma sismorresistente.

Redacción Nacional, 12:00 a.m. · 2 min de lectura
Edificios anteriores a 1984 en Panamá: riesgos sísmicos y cómo reforzarlos

En Panamá hay varios edificios levantados antes de 1984, año en que el país adoptó su primera normativa sismorresistente. Entre ellos están los multifamiliares Los Libertadores, los edificios Tuira y Chucunaque en Betania y el Hospital Santo Tomás, inaugurado en 1924. Durante una rueda de prensa, especialistas de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP) explicaron que la antigüedad, por sí sola, no indica que una construcción sea insegura, pero sí exige evaluar su capacidad para resistir un terremoto.

Según el ingeniero estructural Ramiro Vargas, la normativa de 1984 y sus actualizaciones de 1994, 2004, 2014 y 2021 se aplican a los proyectos nuevos. No existe una obligación general de adecuar las edificaciones anteriores, por lo que muchas podrían ser más vulnerables ante un sismo.

Otro especialista, Óscar Ramírez, señaló que es incorrecto afirmar que en la ciudad no hay temblores. Explicó que la microplaca de Panamá está rodeada de placas más grandes, lo que convierte al país en una zona altamente sísmica, con alrededor de 800 sismos al año. Recordó además que las fallas de Pedro Miguel y de Limón, ambas activas, están cerca de la capital y pueden provocar movimientos de magnitud 7.

Los expertos describieron que una construcción sismorresistente se distingue por su ductilidad, es decir, por deformarse sin romperse de manera repentina. También necesita una cimentación acorde con el terreno y refuerzos que cumplan con el diseño estructural. Entre las edificaciones y sectores desarrollados antes de 1984 figuran la Catedral Metropolitana, el Instituto Nacional, barrios como El Chorrillo y el Complejo Hospitalario Dr. Arnulfo Arias Madrid. Su mención no constituye un diagnóstico de vulnerabilidad.

Ramírez reconoció que el país no tiene capacidad financiera para demoler o adecuar de forma automática todas las estructuras antiguas. Por eso, los especialistas recomendaron priorizar un censo y una inspección técnica inmediata de edificios públicos e infraestructuras críticas, como hospitales, escuelas, estaciones de policía, cuarteles de bomberos, sedes del Sinaproc y puentes. Vargas propuso que la información sobre estas estructuras forme parte del Censo de Vivienda del INEC, aunque indicó que el tema requiere más investigación.

Para reforzar sin demoler, el proceso empieza con una evaluación del estado real del edificio por un profesional competente, que incluye un estudio de patología estructural y una simulación computacional según la normativa vigente. Con esos datos se define el desempeño que cada inmueble debe alcanzar según su uso. En instalaciones esenciales, el objetivo es mantener su funcionamiento tras un sismo y evitar el colapso. Entre las técnicas figuran aumentar la sección de columnas y vigas con concreto o acero, incorporar muros de corte y disipadores de energía, y reforzar cimentaciones y conexiones.

Temas de esta nota
Compartir
Seguimiento

Más sobre Educación

Seguir el tema →
Nacionales

Te puede interesar

Ver la sección →