Dos décadas después del bus 8B-06, persisten reclamos por justicia y transporte
Sobrevivientes y familiares se reunieron en una eucaristía para recordar a las 18 víctimas y cuestionar el sistema de transporte público.
A veinte años de la tragedia del autobús 8B-06, sobrevivientes, familiares de las víctimas y funcionarios se reunieron en Ciudad de Panamá para recordar a las 18 personas que murieron el 23 de octubre de 2006. La conmemoración incluyó una eucaristía en el salón Santo Domingo Savio de la Basílica Menor Don Bosco, porque el templo está en labores de limpieza tras el terremoto del pasado 9 de octubre. Según se informó, las misas podrían retomarse en la iglesia durante el fin de semana.
Luis Contreras, quien viajaba en el autobús aquel día, dijo que las secuelas del accidente siguen presentes en su vida diaria, sobre todo cada vez que sube a un bus o a un taxi. Contreras considera que el transporte público vuelve a tener problemas de capacidad por el crecimiento de la población y del número de usuarios, pese a que la empresa MiBus opera en la capital desde 2010.
Lidia Atencio, otra sobreviviente, relató los cambios que su vida tuvo después del accidente y las dificultades de salud que aún enfrenta, entre ellas problemas para respirar. También lamentó que, con los años, las víctimas sientan que el acompañamiento de las autoridades ha disminuido, y coincidió en que el transporte necesita mejoras para evitar tragedias similares.
El abogado Víctor Martínez, quien acompaña el proceso legal desde hace años, afirmó que para él no hubo justicia en Panamá. Explicó que, en los procesos penales y ante la Sala Tercera, se eximió de responsabilidad a la institución estatal y a funcionarios relacionados con la introducción de los autobuses en 1999. Añadió que algunas reclamaciones sí prosperaron en Estados Unidos, donde se presentó una demanda contra la empresa que introdujo en Panamá el gas refrigerante HC12, cuyo uso, según indicó, estaba prohibido en ese país.
Por su parte, el director de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre, Nicolás Brea, acompañó a los asistentes y reconoció que el país todavía enfrenta retos para modernizar el transporte público. Entre los avances mencionó el metrobús, las líneas 1 y 2 del Metro, el desarrollo de la línea 3 y la construcción de un teleférico. También indicó que la institución impulsa plataformas tecnológicas para el transporte selectivo, con el objetivo de ofrecer viajes más seguros, cómodos y confiables. Según detalló, en Panamá Este aún operan transportistas tradicionales bajo fiscalización, mientras que en Panamá Oeste se espera que la línea 3 transforme el servicio, y en el área norte se trabaja en la organización de rutas para conectar con la línea 1.
Brea sostuvo que la tragedia debe servir de recordatorio para las autoridades sobre la necesidad de mejorar el servicio y garantizar la seguridad de los pasajeros. Tras la misa, sobrevivientes, familiares y autoridades se trasladaron al área de La Cresta para repintar los corazones azules en memoria de las víctimas.