Argelia aprueba pena de muerte para pirómanos y secuestradores de menores
Los legisladores amplían la pena capital a quienes provoquen incendios forestales o de cultivos, una medida impulsada por el presidente Tebboune tras los incendios del verano.
Los legisladores argelinos aprobaron este jueves una reforma que amplía la pena de muerte a quienes sean declarados culpables de incendiar bosques, zonas arboladas o campos cultivados o sin cultivar. La medida también alcanza a quienes secuestren a un menor y lo torturen, agredan sexualmente o mutilen. Hasta ahora, estos delitos tenían castigos distintos, de hasta 20 años de prisión en el caso de los incendios y cadena perpetua en el de los secuestros.
La iniciativa partió del presidente Abdelmadjid Tebboune, quien a finales de agosto ordenó modificar el Código Penal tras una serie de incendios registrados en el noreste del país. Las cifras oficiales hablan de 12 muertos, aunque testigos citados en el reporte mencionan varias decenas de víctimas. Antes del cambio, la legislación solo contemplaba la pena capital para incendios con víctimas mortales y para secuestros de menores acompañados de tortura, petición de rescate o muerte de la víctima.
Durante el debate, el ministro de Justicia, Lotfi Boudjemaa, celebró la votación y afirmó que la nueva norma es la respuesta jurídica adecuada para erradicar estos crímenes. El lunes, ante los diputados, había explicado que los incendios provocados han alcanzado el nivel del crimen organizado y que algunas investigaciones revelan vínculos con partes extranjeras. El texto no precisa qué países o grupos estarían involucrados.
Boudjemaa defendió también las garantías del sistema judicial, en particular la existencia de recursos y la posibilidad de solicitar el indulto presidencial. Recordó que Argelia sigue dictando condenas a muerte, sobre todo por terrorismo u homicidio doloso, aunque mantiene desde 1993 una moratoria de facto sobre las ejecuciones.
Con esta votación, la ampliación queda incorporada al marco penal del país, que hasta ahora reservaba la pena capital para casos más específicos. Las autoridades sostienen que el aumento de este tipo de delitos en los últimos años justifica el endurecimiento de las sanciones.