Diez países de la OEA negociarán con Nicaragua tras su deriva autoritaria
El grupo, que incluye a Estados Unidos y Brasil, tiene 60 días para presentar conclusiones. Managua aún no responde.
Diez países miembros de la Organización de Estados Americanos conformarán el grupo que negociará con el gobierno de Nicaragua, un país que hoy está aislado en la región por su deriva autoritaria. Según un documento del organismo dado a conocer por la AFP este martes, los integrantes son Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Dominica, Estados Unidos, Paraguay y Perú.
La decisión se tomó tras una reunión extraordinaria de cancilleres que la OEA celebró el 2 de octubre en Washington para analizar medidas frente a Nicaragua. El gobierno nicaragüense excluyó a la oposición de las elecciones mediante una reforma constitucional, un paso que encendió las alarmas en la región.
El contexto político es el de un poder concentrado. Daniel Ortega, exguerrillero sandinista que gobierna desde hace casi 20 años, y su esposa, Rosario Murillo, ejercen el mando con mano dura y un fuerte control sobre la sociedad. La situación se agravó tras las protestas de 2018, cuya represión dejó más de 300 muertos, según cifras de la ONU.
La OEA delegó en este grupo ministerial la tarea de negociar con Managua. En el documento, el organismo indicó que el grupo deberá iniciar sus labores, definir sus propios métodos de trabajo y cumplir las funciones asignadas dentro de los plazos establecidos. El grupo espera presentar conclusiones en un plazo de 60 días, tras 30 días de negociaciones diplomáticas previas.
Nicaragua se retiró de la OEA en noviembre de 2023, aunque los países de la región sostienen que sigue obligada a respetar la Carta Democrática Interamericana y los derechos humanos. Hasta ahora, el gobierno de Ortega y Murillo se mantiene en silencio sobre la propuesta de diálogo.
El organismo no puede sancionar a ssus miembros, pero sí emitir recomendaciones que cada país aplica según sus propios intereses. Estados Unidos, que ya ha impuesto sanciones contra Ortega, Murillo y su gobierno, fue uno de los impulsores más activos de este frente diplomático.