De Ancón a Balboa Heights: un siglo de vigilancia sísmica en Panamá
Un rumor de 1906 llevó a instalar sismógrafos en la antigua Zona del Canal, y esos equipos terminaron en la Universidad de Panamá.
En diciembre de 1906 circuló en Panamá el rumor de que la ciudad sería destruida por un terremoto. The Star & Herald se burló del supuesto sismo, que llevaba varios días de retraso. Según la explicación de la época, la historia había salido de la conversación de un hombre que compartía una cerveza con sus amigos.
La predicción resultó infundada, pero tuvo consecuencias. La Comisión del Canal Ístmico restringió la divulgación de información sin autorización de su presidente y habilitó una sala para sismógrafos en el edificio de la División de Meteorología e Hidráulica Fluvial, cerca del Observatorio Meteorológico de Ancón. Comenzó a operar en 1908 con dos péndulos horizontales. El interés no nacía solo del rumor, pues el istmo tenía registros de terremotos de 1621 y 1882, y la compañía francesa ya había instalado un sismógrafo antes.
El 30 de septiembre de 1913, un fuerte terremoto sacudió el istmo pocos días después del primer esclusaje de prueba en las esclusas de Gatún, realizado el 26 de septiembre. Los instrumentos de Ancón registraron un movimiento tan intenso que las agujas salieron de escala. En la ciudad de Panamá hubo deslizamientos en el interior de algunos edificios y grietas en paredes. El ingeniero William C. Gorgas informó a Washington que el Canal no había sufrido daños.
El 1 de octubre de 1914 la sala se trasladó a Balboa Heights, al sótano del Edificio de la Administración, inaugurado el 15 de julio de ese año. Medía unos 6.4 por 6.7 metros. Los equipos dejaban trazos que luego debían interpretarse, y no todo registro era un terremoto, porque el paso de un trenes o las explosiones de dinamita de las obras también producían señales. En ese mismo espacio funciona hoy Tu Canal TV, de la Autoridad del Canal de Panamá.
Entre julio y agosto de 1934 el istmo vivió una secuencia inusual. El USGS contabilizó 114 movimientos registrados entre el 17 de julio y el 17 de agosto, frente a 78 durante todo 1933. Cinco fueron sentidos ampliamente en la Zona del Canal. El episodio más destructivo afectó a Puerto Armuelles, donde se derrumbó parte del muelle, se perdieron tres bandas transportadoras de banano y se dañaron tuberías, líneas telefónicas y telegráficas. Muchos habitantes durmieron al aire libre durante la semana siguiente.
En 1956 Balboa Heights recibió sismógrafos Galitzin, y en 1962 equipos más sensibles sincronizados con la señal horaria de la estación de Summit. Así la estación se integró a un sistema mundial de 125 estaciones en 65 países.
El observatorio cerró en 1977. Según la historia institucional del Instituto de Geociencias, el profesor Bert Shelton impulsó una campaña para conservar esa capacidad, y en 1979 los equipos llegaron a la Universidad de Panamá. La vigilancia continua, las 24 horas, comenzó el 23 de octubre de 1983.
El 9 de octubre de 2026, el Instituto de Geociencias registró inicialmente un terremoto de magnitud 7.5 con epicentro al noroeste de Tonosí. Después, el USGS revisó la magnitud a 7.7. El hecho volvió a mostrar el valor del monitoreo y de la colaboración entre instituciones nacionales e internacionales.