Sismo en Panamá deja una huella emocional que pide tiempo y compañía
Especialistas en salud mental invitan a reconocer el miedo, cuidarse y apoyarse en otros tras el movimiento de la tierra y sus réplicas.
El movimiento de la tierra en Panamá no solo sacudió edificios. También alteró la sensación de estabilidad de muchas personas, que ahora sienten que aquello que daban por seguro ya no es tan firme. Según la columna, la urgencia aparece primero y dificulta pensar o decidir, porque la atención se concentra en sobrevivir y proteger a los seres queridos.
El texto destaca que buena parte de la sensación de estar a salvo se debe al trabajo de arquitectos, ingenieros, obreros y constructores que hicieron bien su labor. Para el autor, reconocer ese aporte permite sentir gratitud y orgullo por la capacidad de los panameños de afrontar la adversidad con solidaridad.
El alivio, sin embargo, no siempre trae tranquilidad. Cada réplica vuelve a plantear la pregunta de si el suceso se repetirá, y eso mantiene la inquietud aunque el temblor haya terminado. Por eso, el escrito advierte contra minimizar lo que se siente, porque frases como «ya pasó» pueden dejar sin espacio una experiencia que necesita expresarse.
Desde una mirada psicoanalítica, la columna sostiene que un evento de este tipo puede despertar vivencias anteriores de desamparo o pérdida. Recuerda que cada persona procesa lo ocurrido a su propio ritmo y que poner en palabras el miedo ayuda a darle forma. También menciona la idea de sostén, planteada por el pediatra y psicoanalista Donald Winnicott, para explicar el papel que cumplen los cuidados y la presencia de otros al recuperar estabilidad.
El texto insiste en cuidarse uno mismo para poder acompañar a otros, y señala que el cuerpo también expresa la tensión con molestias digestivas, dolores de cabeza o problemas para dormir. Además, recomienda consultar fuentes oficiales, evitar rumores y darse pausas para no vivir pendiente de las noticias. La resiliencia, concluye, se construye aceptando la vulnerabilidad y apoyándose en los vínculos.