CSS pide perdón a víctimas del dietilenglicol y reconoce responsabilidad institucional
El director general Dino Mon Vásquez se disculpó en nombre de la institución 20 años después de la tragedia, en cumplimiento de una sentencia. La entidad prometió atención, cumplimiento de obligaciones judiciales y un mapa de seguimiento de las indemnizaciones.
La Caja de Seguro Social (CSS) pidió perdón a las víctimas del envenenamiento por dietilenglicol y a sus familias, en cumplimiento de una sentencia de la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia. Con el pronunciamiento, la institución reconoció su responsabilidad y se comprometió a atender a los sobrevivientes, cumplir las obligaciones judiciales y dar información sobre los procesos de indemnización.
El comunicado fue difundido el 23 de octubre por el director general, Dino Mon Vásquez, quien presentó la disculpa en nombre de la entidad, 20 años después de la tragedia. El pronunciamiento sigue a un fallo que reconoció la responsabilidad del Estado, por medio de la CSS, por fallas en el servicio público que permitieron distribuir medicamentos contaminados. La Corte ordenó indemnizar a tres víctimas y ofrecerles disculpas públicas. Mon indicó que asumía ese deber por la sentencia del 27 de julio de 2026, aunque sostuvo que el reconocimiento va más allá de la obligación judicial.
El director admitió que las palabras no devuelven las vidas perdidas ni alivian los años de sufrimiento de quienes todavía enfrentan secuelas. También afirmó que las responsabilidades de una institución con su pueblo no desaparecen con el tiempo, aunque cambien las administraciones y los directores.
La CSS organizó su mensaje en tres compromisos: memoria, atención y justicia. En materia de atención, señaló que las víctimas acreditadas reciben beneficios vitalicios, incluida la pensión reconocida, y servicios del Centro Especial de Toxicología, como consultas, seguimiento de órganos afectados, tratamientos específicos, medicamentos y atención de alta complejidad. Mon dijo que esa atención debe ser continua, sensible y digna. Sobre las reparaciones, la institución indicó que cumplirá lo que determinen las autoridades judiciales, y el director reconoció que ninguna pensión o indemnización compensa plenamente una vida perdida o una salud quebrantada.
La entidad anunció un apartado en su portal con un mapa interactivo por provincias, donde pacientes y herederos demandantes podrán consultar el estado de sus procesos ante la Sala Tercera, desde la sentencia hasta su ejecución. El comunicado recordó que, tras descubrirse la contaminación en 2006, se retiraron los lotes afectados, se evaluó a los pacientes, se colaboró con el Ministerio Público y se cerró el laboratorio de producción. Mon planteó que la memoria de la tragedia debe servir para fortalecer los controles sanitarios, la seguridad de los medicamentos y la responsabilidad de los servidores públicos.
Al dirigirse a las víctimas, el director aseguró que no les pedía olvidar ni pretendía que el pronunciamiento cerrara sus heridas. Dijo que pedir perdón es un deber y que honrarlo con hechos es una responsabilidad de la institución.