Indhira reflexiona sobre ética, errores y la distancia entre valores y conducta
En una columna personal, la docente y filósofa reconoce que no siempre actúa como quisiera y defiende el derecho a equivocarse y crecer.
La docente Indhira publicó una columna de opinión en la que habla de sus propios errores y de cómo los valores se ponen a prueba en la vida diaria. Según explica, tiene principios y procura vivir de acuerdo con ellos, pero reconoce que, cuando está molesta, cansada o dominada por el orgullo, no siempre responde como lo haría en una clase de Ética.
La autora cuenta que estudió Filosofía y que esa formación no la protegió de equivocarse. Menciona decisiones sentimentales que hoy cuestiona y explica que algunas heridas no se superan con lecturas, sino con el tiempo y la experiencia. Del mismo modo, admite que a veces se enoja cuando pierde la lotería y que en ocasiones se le escapan groserías, algo que, dice, prefiere reconocer antes que maquillar.
En el centro del texto defiende una idea sencilla: tener seguridad no significa creerse superior ni saberlo todo. Para ella, escuchar las críticas, aceptar un argumento válido y decir cuando no está de acuerdo forman parte de una conversación sana. También sostiene que avanzar en la vida no exige ser perfecto y que las dificultades pueden explicar una etapa sin definir a una persona.
La columna aborda además la idea de cambio. La autora señala que cada quien tiene su propio ritmo y que no debe despreciarse a quien todavía no está listo para transformarse. Asimismo, rechaza convertir la frustración en juicio contra quienes deciden avanzar.
Indhira se presenta como docente del Meduca, panameña y aspirante a escritora. Escribe que no pretende tener la razón absoluta, sino razones, y que está dispuesta a cambiar de opinión si aparece un mejor argumento. El texto cierra con un tono personal y humorístico, en el que la autora admite que, más que una teoría sobre la virtud, lo que le interesa ahora es la suerte del próximo sorteo.