Toby Muñoz reúne en quince minutos el alma musical del Carnaval panameño
Una pieza en órgano y con ritmos tradicionales recorre tierra, mar y barrio, y termina con el grito de «¡pescao!». El texto la presenta como un retrato sonoro del país.
Durante el Carnaval, el pianista, organista y arreglista Cristóbal Muñoz, conocido como Toby, presentó un mosaico musical de unos quince minutos que recorre la geografía emotiva del país. La propuesta combina el órgano con instrumentos propios y adaptados, y pasa por ritmos como el tamborito, la tamborera, la murga y el calipso. Según el texto, el montaje se sostiene en un repertorio de canciones populares que hablan del amor, la vida de campo, la costa y la vida en los barrios.
La pieza tiene como hilo conductor al órgano, que va uniendo la sabana, la costa, la bahía, la montaña y el barrio. En ese recorrido aparecen temas como los celos, los desengaños de cantina y los dilemas de la vida doméstica. El autor de la nota destaca que Muñoz, que proviene de una familia de artistas, logró condensar en tan poco tiempo una muestra amplia de la cultura popular.
El texto también repasa la memoria de la fiesta. Recuerda que, en el Carnaval de 1919, la comparsa de la Reina Roja y el pueblo ya cantaban al amor. Según la nota, el grito de un vendedor ambulante, el pregón de «pescao», dio origen a un estribillo que luego llevaron al plano internacional Willie Colón y Héctor Lavoe. La fonda de la calle 12, en Santa Ana, aparece como ejemplo de cómo los espacios cotidianos se convierten en salones de baile durante estas fiestas.
El cierre de la presentación es el grito de «¡pescao!», que, de acuerdo con el texto, resume décadas de tradición festiva. La columna describe la pieza como un espejo en el que el público se reconoce y se ríe de sí mismo, sin necesidad de homenajes formales.
La fuente es una columna de opinión y no informa sobre fechas exactas de la presentación, lugar del evento ni reacciones oficiales. Tampoco precisa cuántas personas asistieron. Los datos que ofrece se limitan a la duración de la pieza, los ritmos que incluye y el recorrido histórico que plantea.