Brasil vota este domingo en una elección polarizada y decisiva
Lula y Flávio Bolsonaro se disputan la Presidencia en un país dividido, con deudas familiares altas y un Supremo Tribunal Federal bajo escrutinio.
Brasil acude este domingo 4 de octubre a las urnas para elegir presidente. Votarán 158.7 millones de electores, en un sistema de voto obligatorio con urnas electrónicas en uso desde 1996. Si ningún candidato supera el 50% de los votos válidos, los dos más votados irán a una segunda vuelta el 25 de octubre.
También se renovarán los 513 escaños de la Cámara de Diputados, 54 de los 81 del Senado, las 27 gobernaciones y las asambleas estaduales. Pese a esa amplitud, la campaña gira en torno al duelo entre Luiz Inácio Lula da Silva, de izquierda y 80 años, que busca un cuarto mandato no consecutivo, y Flávio Bolsonaro, senador de derecha de 45 años. Este último pretende devolver el poder al movimiento de su padre, Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por la trama golpista de enero de 2023.
El último sondeo de Datafolha da a Lula el 42% y a Flávio Bolsonaro el 38% en la primera vuelta. En un balotaje, el presidente obtendría el 48% frente al 45% de su rival, una diferencia compatible con un empate técnico. El Nordeste sigue siendo el bastión de Lula, mientras que el Sudeste, con el 42% del electorado, es el principal campo de batalla. Allí la derecha lidera con holgura las disputas por las gobernaciones de São Paulo y Minas Gerais. Ningún tercer candidato logra despegar. Augusto Cury, que rozó el 10% a inicios de septiembre, ahora apenas supera el 4%, y sus votantes podrían inclinar la balanza en una segunda vuelta.
La economía añade tensión. Los indicadores macro son favorables, con crecimiento, desempleo y pobreza a la baja e inflación contenida, pero a finales de 2025 los hogares destinaban cerca del 30% de sus ingresos al pago de deudas, con tasas de interés por encima del 13%. Lula respondió con un aumento del 15% en Bolsa Família, que beneficia a 20 millones de familias, promesas de refinanciar deudas y la prohibición de las apuestas en línea. La deuda pública se acerca al 80% del PIB y el déficit ronda el 9%, cifras que la oposición usa para cuestionar la sostenibilidad de esas medidas.
La institución que más puede marcar el resultado no aparece en la papeleta. El caso Banco Master, cuyo propietario, Daniel Vorcaro, está preso por estafa, ha sacado a la luz mensajes con el magistrado Alexandre de Moraes y pagos al bufete de su esposa. La divulgación del material por el juez André Mendonça abrió una fractura en el Supremo, que aplazó hasta después del balotaje la decisión sobre cómo investigar a sus propios miembros. Flávio Bolsonaro también aparece vinculado a Vorcaro por una negociación de 134 millones de reales para financiar una película sobre su padre. Por ahora, las denuncias no demuestran delitos, pero exigen aclaración con garantías para todos los implicados.
El país también enfrenta un Congreso mayoritariamente de derecha, donde el bloque conocido como Centrão ha ampliado su control sobre el presupuesto. Gane quien gane, el próximo presidente tendrá que negociar coaliciones para aprobar sus reformas. La economía se desacelera, con una proyección de crecimiento del 1.8% para 2026, y el fenómeno de El Niño añade presión. Estados Unidos, que impuso aranceles a Brasil, ha evitado respaldar abiertamente a alguno de los dos candidatos.