Lula y Flávio Bolsonaro cierran la campaña en TV con mensajes de cercanía
Ambos candidatos priorizaron el contacto con los electores en el último día de propaganda antes de las elecciones del domingo.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el candidato opositor Flávio Bolsonaro difundieron este jueves sus últimos anuncios de propaganda electoral en televisión, el último día que permite la ley antes de los comicios del próximo domingo en Brasil.
Bolsonaro cerró su bloque con un mensaje centrado en la cercanía con la gente y en la idea de cambio. Apareció primero de traje y después con imágenes de sus recorridos por distintas regiones del país. El hijo del expresidente Jair Bolsonaro habló de haber conocido de cerca lo que llamó el Brasil real, y el video incluyó escenas con madres, trabajadores, jóvenes, niños y adultos mayores. Pidió dejar atrás el sistema actual, sin lanzar ataques directos contra Lula, y concluyó con una frase de compromiso con el pueblo brasileño.
Lula, por su parte, mostró las políticas sociales de su gobierno y anunció que pretende impulsar la reducción de la jornada laboral para eliminar el trabajo los sábados. El mandatario, que está por cumplir 81 años, presentó esta como su última elección y aspira a un cuarto mandato no consecutivo. Como su rival, dedicó la mayor parte de su espacio a momentos emotivos con electores de distintas edades.
Sin embargo, Lula usó dos momentos de su tiempo, al inicio y al final, para atacar a su adversario. En los primeros minutos, un mensaje escrito vinculaba a Flávio Bolsonaro con supuestas críticas a la religión católica. La referencia alude a una noticia falsa difundida durante la última semana, que buscaba afectar la imagen del candidato entre los votantes católicos.
La propaganda en televisión, los mítines, los debates y las entrevistas terminan con este jueves. Bolsonaro tenía previsto participar en un debate televisado con otros dos aspirantes a la Presidencia. Lula declinó esa invitación y conversará a la misma hora con un youtuber. La campaña seguirá el viernes y el sábado, días en los que los candidatos pueden realizar actos en la calle, pero sin pedir el voto ni pronunciar discursos.
Los sondeos de intención de voto dan a Lula una ligera ventaja de unos cinco puntos y anticipan que la Presidencia podría definirse en una segunda vuelta dentro de tres semanas.
Cerca de 158 millones de brasileños están convocados a votar el domingo. Además de elegir presidente, los electores escogerán a los gobernadores de las 27 regiones del país y renovarán la Cámara de los Diputados y dos tercios del Senado.