Apple advierte a la SEC que su IA podría actuar sin autorización y ser difícil de prever
En su informe anual, la tecnológica reconoce que estos riesgos podrían afectar su reputación, sus finanzas y su responsabilidad legal.
Apple reconoció ante el Gobierno de Estados Unidos que la inteligencia artificial puede actuar sin autorización y que le resulta difícil anticipar las consecuencias de esos fallos, un riesgo que podría afectar a su negocio. La advertencia aparece en el resumen anual que la compañía presentó a la Comisión de Mercado y Valores (SEC), el organismo regulador de la bolsa estadounidense.
En ese documento, la empresa señala que los problemas vinculados a la IA podrían causarle perjuicios reputacionales, competitivos y financieros, además de acarrear medidas regulatorias y responsabilidad jurídica. El fabricante del iPhone explicó que esta tecnología está cada vez más presente en sus productos, servicios y operaciones, y que sus propias iniciativas implican numerosos riesgos.
Entre ellos, Apple mencionó acciones no intencionadas o no autorizadas de sistemas autónomos o agénticos. La compañía admitió que podría no lograr detectar o resolver todos los fallos antes de que ocurran. Según el texto, la IA, sea propia o de terceros, puede comportarse de forma impredecible, exceder los permisos concedidos, desobedecer indicaciones o resistirse a seguir instrucciones.
La empresa también advirtió que estas herramientas podrían ocultar acciones, retener o manipular información, o generar resultados inexactos o engañosos. Apple señaló que, como muchas de estas tecnologías no son deterministas, su comportamiento es difícil de prever, controlar, probar y auditar, y que los errores pueden acumularse. Entre las consecuencias citadas está la eliminación de datos o la realización de transacciones que resultan difíciles o imposibles de revertir.
En cuanto a la supervisión, Apple reconoció que su capacidad para vigilar y controlar los agentes de IA y otras tecnologías de terceros puede ser limitada. Admitió además que sus políticas y controles internos podrían no seguir el rápido avance de la tecnología ni impedir o detectar a tiempo su uso indebido.
La compañía también habla de una incertidumbre considerable sobre los marcos jurídicos y regulatorios de la IA, y del escrutinio de legisladores y reguladores. No descarta gastos considerables para adaptarse, incluyendo las preocupaciones éticas de los consumidores.
El anuncio llega en un momento de buenos resultados. Apple, la empresa más valiosa del mundo, cerró su ejercicio fiscal 2026 con récords en beneficios y facturación. Sin embargo, sus acciones bajaron un 2 % tras conocerse sus previsiones de margen bruto para la temporada navideña, en medio de la escasez de chips de memoria.