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CULTURA

Águeda Rodríguez, la historia olvidada que la literatura no ha contado

Una columna de opinión reclama que la narrativa nacional incluya a mujeres anónimas que también formaron parte de la identidad panameña.

Redacción Nacional, 12:13 p.m. · 2 min de lectura
Águeda Rodríguez, la historia olvidada que la literatura no ha contado

Poco se conoce de Águeda Rodríguez, la empleada doméstica que logró conseguir una máquina de coser y que permaneció oculta junto a María Ossa de Amador mientras se confeccionaba la bandera nacional. Lo que se sabe de ella proviene, sobre todo, de reportajes periodísticos panameños que han buscado profundizar en los detalles de la historia del país. Según la columna, ni la literatura académica ni la de ficción la han incluido.

El autor señala que los protagonistas de los hechos de noviembre ya son bien conocidos. Existe abundante literatura sobre ese período, con obras basadas en investigación seria y con una estructura narrativa sólida. Para el columnista, sin embargo, que tanta literatura exista no significa que el relato esté completo.

El texto reconoce que varios autores han intentado llenar esos vacíos, pero que muchas de esas obras suelen ser descalificadas como resentidas o como portadoras de una agenda oculta. Para el autor, esos trabajos hacen lo mismo que cualquier otra obra sobre la historia nacional: aportar al conocimiento común que ayuda a los panameños a entenderse.

Como ejemplo positivo, la columna menciona el libro Las mujeres que bordaron su libertad, de Thatiana Pretelt, que rescata historias y personajes poco conocidos que, según el autor, forman parte fundamental del proceso que dio forma a la nación. Para él, la historia patria no se limita a los hechos finales, sino que abarca toda la evolución que llevó a los grandes cambios.

El columnista también recuerda el poder político que puede tener la literatura. Cita Núñez de Balboa, de Octavio Méndez Pereira, publicada en 1934, que contribuyó a convertir al conquistador en un símbolo de la vocación del país como punto de encuentro entre los dos océanos. Según el texto, Balboa había sido un conquistador más veinte años antes, y la figura que hoy se reconoce fue construida en buena medida por esa obra. De allí concluye que es necesario que existan más obras que exploren la identidad nacional desde distintas perspectivas, para que las próximas generaciones conozcan, al menos, quién fue Águeda Rodríguez.

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