Una semana después del sismo, el miedo persiste y la solidaridad crece
Panamá sigue con secuelas emocionales y materiales tras el terremoto de magnitud 7.5 con epicentro en La Pitaloza, Herrera.
Han transcurrido siete días desde el terremoto de magnitud 7.5 que sacudió Panamá, con epicentro en la comunidad de La Pitaloza, en la provincia de Herrera. Los panameños todavía cargan con secuelas emocionales y materiales. El temor a volver a casa sigue presente, y muchas personas han sufrido crisis de ansiedad y una sensación constante de temblor.
Las réplicas, que en algunos sectores del país ya no se perciben, continúan golpeando con más fuerza en las provincias del interior. Esa inestabilidad mantiene a la población en alerta y alimenta la angustia de quienes aún no se sienten seguros para regresar a sus viviendas.
Las autoridades calculan que más de 400 viviendas sufrieron afectaciones severas por el evento. A esto se suma el daño en la infraestructura educativa. El ministro de Educación, Ventura Vega, confirmó daños en 400 centros de enseñanza en todo el territorio nacional, y precisó que 35 de ellos desaparecieron por completo a causa de colapsos estructurales.
Los informes contabilizan 27 personas con lesiones de leve a moderada y una persona fallecida. La víctima es Elena Barría, cuyas honras fúnebres se realizan este viernes. Barría resultó herida cuando se desprendió una varilla del techo de su residencia durante el sacudimiento. Fue trasladada a distintos centros médicos y, tras ser internada en la Ciudad de la Salud, sufrió muerte cerebral. Sus familiares decidieron desconectarla de los equipos que la mantenían con vida.
En medio de la angustia, la población responde con solidaridad y envía ayuda humanitaria para respaldar a las familias que perdieron todo.
Los afectados esperan que la ayuda del Órgano Ejecutivo llegue directamente a las zonas más apartadas del país, para iniciar los trabajos de reconstrucción de los severos daños que dejó el movimiento telúrico.