Ucrania acusa a Rusia de matar a 26 personas en el sur tras una tregua
Un ataque contra una escuela donde se repartía ayuda humanitaria deja decenas de muertos y frena los pasos hacia la paz tras el fin de un alto el fuego local.
Ucrania denunció que varios ataques rusos contra una escuela donde se distribuía ayuda humanitaria dejaron al menos 26 muertos. Según Kiev, la masacre acabó con las frágiles esperanzas de avanzar hacia la paz, justo después de que expirara una tregua local en el sur del país.
La pausa en los combates, negociada por la primera dama estadounidense, Melania Trump, permitió una misión humanitaria en Oleshki, ciudad de la región de Jersón ocupada por Rusia. El alto el fuego comenzó el martes y terminó el domingo, sin que ninguna de las partes denunciara violaciones. Durante esos días se logró evacuar a personas hacia territorio controlado por Ucrania y hacia Crimea, anexionada por Moscú.
Horas después de que terminara la tregua, Rusia atacó de forma repetida una localidad de la región de Zaporiyia, vecina de Jersón. Allí murieron al menos 18 personas, algunas de ellas que habían acudido a recoger ayuda en una escuela local. Las imágenes difundidas por los servicios de emergencia ucranianos mostraban el edificio reducido a escombros, con equipos de rescate trabajando entre los restos.
El presidente Volodimir Zelenski afirmó en redes sociales que tras un primer impacto de bomba aérea se produjo un segundo ataque con otras nueve bombas, dirigido contra el refugio donde se habían resguardado las personas. Entre los fallecidos hay un policía y dos rescatistas del Servicio Estatal de Emergencias, según informó el gobernador regional, Mijaílo Semikin. Zelenski sostuvo que, tras la tregua en Oleshki, existió una oportunidad para avanzar hacia la paz, pero que la masacre envía una señal contraria.
Una fuente ucraniana de alto rango indicó a la prensa que Rusia rechazó una propuesta de Kiev para prolongar la pausa. El ejército ucraniano acusó además a Moscú de haber aprovechado el alto el fuego para reforzar sus posiciones. El Kremlin no negó la acusación: su portavoz, Dmitri Peskov, dijo que se trata de una práctica completamente normal en este tipo de situaciones.
La tregua fue la pausa más larga en los combates desde que comenzó la guerra, que entra en su quinto año y ha causado cientos de miles de muertos y millones de desplazados. Está previsto que este mes se reanuden las negociaciones entre Rusia y Ucrania impulsadas por Estados Unidos, aunque el presidente Donald Trump no ha logrado resultados decisivos y el conflicto con Irán ha relegado en gran medida esos esfuerzos.