Trump admite que la guerra con Irán pesó en la derrota republicana
Los demócratas recuperaron la Cámara y el Senado, y el presidente enfrenta presiones para definir su estrategia frente a Teherán.
El presidente Donald Trump reconoció este miércoles que la guerra con Irán influyó en la histórica derrota de su Partido Republicano en las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos. Al ser consultado por periodistas sobre la afirmación de su vicepresidente, JD Vance, Trump respondió que en gran medida considera cierta esa explicación, porque el conflicto encareció la gasolina a corto plazo.
La oposición demócrata logró una contundente victoria el martes, al recuperar el control de la Cámara de Representantes y del Senado. Con ese resultado, Trump queda con menos margen en el Congreso para sostener su política hacia la república islámica, que oscila entre su deseo declarado de poner fin a la guerra y sus amenazas contra Irán.
Votantes consultados por la AFP el día de los comicios mencionaron el aumento del costo de vida y el conflicto como motivos de su voto. Una de ellas, Gabrielle Schlueter, jubilada de 69 años residente en Georgia, dijo que estar en plena guerra no aporta prácticamente ninguna ventaja.
Analistas consultados por la misma agencia coincidieron en que el electorado envió un mensaje claro. Sina Toossi, del Centro de Estudios Internacionales en Washington, sostuvo que Trump se encuentra en un callejón sin salida, y que una escalada con Teherán no ofrece un camino claro hacia la victoria. Por su parte, Todd Belt, profesor de la Universidad George Washington, señaló que los votantes relacionan directamente la situación en Irán con la pérdida de poder adquisitivo que atraviesan.
Las reacciones desde el exterior también fueron inmediatas. El principal negociador iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, celebró en su cuenta de X que los estadounidenses se hayan pronunciado contra la guerra. El líder supremo iraní, Mojtaba Khamenei, fue más cauto y afirmó que quienes esperan un cambio en la política estadounidense se equivocan. En Washington, los líderes demócratas Hakeem Jeffries y Chuck Schumer pidieron el miércoles el fin del conflicto, y Schumer afirmó que el pueblo estadounidense no sabe por qué combaten en Irán.
Ahora la incógnita es qué hará Trump. Algunos medios han mencionado la posibilidad de una campaña militar breve e intensa después de las elecciones, impulsada en particular por el primer ministro israelí saliente, Benjamin Netanyahu. El mandatario declaró este fin de semana que está dispuesto a asestar un golpe contundente a Irán, y el lunes Estados Unidos bombardeó una isla iraní. Toossi advierte que una nueva escalada de gran envergadura podría provocar represalias iraníes, nuevas sacudidas en la economía mundial y una rebelión abierta dentro del propio Partido Republicano.