En Tonosí, damnificados piden ayuda urgente tras el terremoto de 7.5
Las réplicas ya superan los 130 temblores y el puesto médico del Parque El Arenal atiende lesiones mientras faltan agua y comida.
El terremoto de magnitud 7.5 que sacudió Panamá el pasado viernes 9 de octubre tuvo su epicentro a 39 kilómetros al oeste de Tonosí, en la provincia de Los Santos. Un día después, la situación en la zona sigue siendo crítica y los residentes viven en alerta constante.
Según los reportes del Instituto de Geociencias, las réplicas ya superan los 130 temblores secundarios. Esa actividad mantiene a muchas familias fuera de sus casas, con miedo a regresar y a que una nueva sacudida termine de derrumbar lo que quedó en pie.
En el Parque El Arenal de Tonosí, un puesto médico improvisado al aire libre atiende a los afectados. El médico interno Edgardo Abadía explicó que los equipos están haciendo traslados hacia hospitales de segunda categoría por la magnitud de la contingencia. Según el especialista, la mayoría de las atenciones son por lesiones, traumas y accidentes, entre ellos personas golpeadas por muros que se derrumbaron.
El personal de salud también advirtió sobre la falta de suministros básicos. Abadía señaló que la preocupación principal es el agua potable y que hacen falta botellas de agua, pero sobre todo comida, porque muchos caminos están en mal estado y difíciles de transitar.
La escasez se agrava porque los comercios están cerrados y las vías terrestres afectadas dificultan el paso. Con ese panorama, los habitantes no pueden conseguir alimentos por sus propios medios, por lo que el personal médico y comunitario ha tenido que organizar brigadas de apoyo para llevar ayuda a quienes más la necesitan.
Una vecina afectada describió el temor que se vive en la zona. Según su relato, las réplicas no cesan, la gente se preocupa y muchas personas duermen a la intemperie porque temen entrar a casas que no colapsaron del todo, pero que quedaron resentidas por el sismo.
Ante este escenario, las familias y el personal de socorro hacen un llamado urgente a las instituciones del Gobierno y a la ciudadanía para acelerar la entrega de carpas, agua potable y suministros de emergencia. Mientras tanto, el Instituto de Geociencias mantiene la vigilancia permanente sobre la zona de falla por el alto número de réplicas registradas.