Temblor en Macaracas deja casas colapsadas y familias a la intemperie
En la comunidad de Chupaito, residentes pasaron la noche fuera de sus viviendas por temor a nuevos movimientos sísmicos.
En la comunidad de Chupaito, en el distrito de Macaracas, provincia de Los Santos, varias viviendas quedaron severamente dañadas y algunas colapsaron casi por completo tras un fuerte temblor. Por miedo a nuevos movimientos sísmicos, muchos residentes pasaron la noche fuera de sus hogares, en patios, plazas y dentro de vehículos.
Durante un recorrido por el sector se observaron estructuras derrumbadas y familias que improvisaron espacios para descansar. Durante la mañana, la preocupación se mantenía, mientras los habitantes seguían sintiendo movimientos y trataban de dimensionar los daños.
Uno de los afectados había salido a una cita médica cuando ocurrió el sismo. En el camino, un hombre que estaba en un potrero les hizo señas para avisarles que su vivienda había sido derribada. Según relató, su esposa estaba dentro de la casa lavando una camisa de él cuando parte de la estructura cayó sobre el área de la lavadora. Ninguno de los dos resultó herido.
Otra mujer contó que pasó la noche en la plaza porque no podía sentirse tranquila dentro de su casa. Se encontraba en la comunidad acompañando a una hermana, tras la muerte de otro familiar. Durante la madrugada escuchó ruidos y sintió que la cama se movía mientras continuaban los temblores, lo que mantuvo a los habitantes en alerta. Algunos optaron por quedarse en sus vehículos o buscar espacios abiertos, ante el temor de que las estructuras sufrieran nuevos daños.
En otra vivienda, una pareja vio cómo su casa quedó prácticamente destruida. Ambos agradecieron no estar dentro al momento del derrumbe y confirmaron que no hubo personas heridas. Reconocieron que las pérdidas materiales son considerables, aunque todavía se sienten nerviosos por lo ocurrido y por la posibilidad de nuevos movimientos. Uno de los residentes explicó que aún se siente asustado y acelerado.
Familiares llegados desde otras partes visitaron a los afectados para acompañarlos y conocer su situación. Mientras tanto, las personas permanecían fuera de sus casas, a la espera de que disminuyeran los movimientos y de poder evaluar qué hacer.
Para algunas familias, la prioridad inmediata es encontrar un lugar seguro donde pasar los próximos días. Otras deberán definir cómo recuperar sus viviendas y afrontar las pérdidas materiales. La situación deja a los habitantes de Chupaito ante la incertidumbre de reconstruir sus casas y su vida cotidiana, tras una noche marcada por el temor a nuevas réplicas.