Familias de Bombachito viven en carpas tras el terremoto en Los Santos
Adultos mayores esperan ayuda oficial y atención médica, mientras vecinos y donantes llevan agua y comida a la zona.
La comunidad de Bombachito, en la provincia de Los Santos, atraviesa horas críticas después del terremoto de 7.5 grados que derrumbó viviendas y dejó a decenas de familias sin hogar. La mayoría de la población afectada son adultos mayores, que ahora permanecen en una carpa improvisada mientras esperan la llegada de ayuda del Gobierno y de atención médica.
Uno de los casos más conmovedores es el de Rutilio, un adulto mayor encamado que perdió todo al colapsar su residencia. Su hijo contó que, al momento del sismo, entró a la habitación donde estaban su padre y su hermana, pero no pudo llegar fácilmente hasta él. Tuvo que recurrir a la casa de enfrente, que también se derrumbó. Describió la experiencia como muy dolorosa, aunque dijo que reunió el valor necesario para sacar a su padre y seguir adelante.
La esposa de Rutilio pidió apoyo para que su esposo pueda tener una vida más digna. Explicó que la casa de su cuñada también cayó, junto con el cuarto donde él estaba acostado, y que su propia vivienda se encuentra en mal estado y corre el riesgo de venirse abajo. Además, señaló que no tiene forma de trasladarlo a otro lugar.
Mientras la asistencia oficial llega a la zona, los propios vecinos y algunos donantes particulares han suministrado agua y alimentos de primera necesidad. También líderes religiosos han acompañado a las familias y brindado apoyo emocional en medio de la emergencia.
Durante una visita a la carpa de los damnificados, el párroco de la comunidad oró junto a los residentes. Advirtió que muchas personas presentan afectaciones emocionales y psicológicas, por lo que considera fundamental la ayuda espiritual. Aunque reconoció que ya hay personas colaborando, sostuvo que la labor apenas empieza y llamó a la población a unirse para responder a quienes lo perdieron todo.
Los habitantes de Bombachito no piden lujos. Reclaman una respuesta concreta sobre el futuro de sus viviendas y atención médica urgente, para evitar complicaciones de salud por las inclemencias del tiempo mientras permanecen a la intemperie.