Chepo de Las Minas: familias sin comida y temor a caída de árboles
Los caminos siguen intransitables tras el sismo del 9 de octubre, y la lluvia impide llevar ayuda por helicóptero.
Comunidades apartadas de Chepo de Las Minas, en Herrera, empiezan a quedarse sin alimentos después del sismo del 9 de octubre, que dejó intransitables los caminos de acceso. La lluvia impidió este lunes llevar ayuda en helicóptero a Río Viejo, donde los habitantes permanecían reunidos a la espera de comida.
Abilio Cruz, representante del corregimiento, indicó que se coordina con el ministro de Seguridad, Frank Ábrego, y con la Gobernación para llegar a las zonas de difícil acceso. Según explicó, un nuevo intento para Río Viejo estaba previsto para las primeras horas del martes. Hasta ese momento, otras comunidades aisladas tampoco habían recibido alimentos, y Cruz advirtió que la población está desesperada.
Algunas familias se reúnen en escuelas e iglesias para protegerse, aunque varias de esas estructuras también sufrieron daños. A la pérdida de viviendas se suma el temor a los árboles cercanos a las casas que sirven de refugio. Alexis Rodríguez dijo que dos de los tres árboles frente a su casa murieron tras recibir impactos de rayos, y que durante el temblor temió que cayeran sobre la residencia. Afirmó que pidió apoyo a Sinaproc, MiAmbiente y la Junta Comunal, y que los ejemplares fueron marcados para tala hace casi dos años, sin que el trabajo se ejecutara.
En Las Minas, unas 30 familias permanecen en el cuadro de fútbol tras el temblor y piden carpas para resguardarse de la lluvia. Entre ellas hay bebés, niños y personas con enfermedades crónicas. La comunidad mantiene una olla común, financiada al inicio con aportes de los propios vecinos y luego con apoyo del Gobierno. Agustín, cuya vivienda quedó gravemente afectada, duerme en ese lugar. Ramiro perdió su casa, que colapsó poco después de que saliera, y con ella quedaron los medicamentos que necesita para la hipertensión y la epilepsia.
Durante el recorrido en la zona llegaron funcionarios de Meduca y Conades, así como una carpa donada por el Comando Sur, pero la asistencia disponible no cubría las necesidades de todos los afectados. El doctor Lombardo llevó una caja de medicamentos para Ramiro y explicó que, junto con profesionales de Ocú, organiza el traslado de alimentos enlatados, agua y víveres. Anunció que se consiguieron cerca de cinco camiones para llevar la ayuda durante la tarde.
Mientras llega más asistencia, algunos habitantes recuperan hojas de zinc y otros materiales de sus casas destruidas para levantar refugios provisionales. La lluvia sigue complicando el descanso de las familias y el traslado de agua y alimentos hacia quienes permanecen aislados.