Suribeth Cortez despierta y reconoce a su hermana tras el terremoto
La joven de 22 años, herida cuando una pared de su casa en Macaracas se derrumbó sobre ella, empieza a mostrar señales de recuperación en el Hospital Santo Tomás.
Después de varios días en estado delicado por las heridas que sufrió durante el sismo, Suribeth Cortez, de 22 años, despertó en el Hospital Santo Tomás y logró reconocer a su hermana. La noticia llenó de emoción a su familia, que desde el día del desastre espera por su recuperación.
La joven resultó gravemente herida el pasado viernes 9 de octubre, cuando una pared de su vivienda en Macaracas, provincia de Los Santos, cayó sobre ella durante el terremoto que sacudió al país. Según se informó, parte de la casa, ubicada en el sector de Pájaro, colapsó durante el movimiento y ella quedó atrapada entre los escombros.
Su tía, Gumercinda Atencio, fue quien logró rescatarla con la ayuda de vecinos. Esa misma tarde, la familia también sacó a la madre de la joven, quien se mueve en silla de ruedas. Debido a la gravedad de sus lesiones, Suribeth fue trasladada primero a centros hospitalarios de la región y luego evacuada en helicóptero a la capital, donde recibió atención especializada por un trauma craneoencefálico y otras lesiones.
La tía confirmó este miércoles 14 de octubre que la información llegó la noche anterior, por medio de familiares que permanecen junto a la joven en el hospital. Según explicó, los médicos retiraron el tubo de respiración para evaluar si podía respirar por sí misma. Durante una visita, su hermana conversó con ella y notó una reacción que devolvió la esperanza a los parientes. Al escuchar los nombres de sus familiares, Suribeth se emocionó hasta llorar y manifestó el cariño que les tiene.
La tía también indicó que la joven mueve las manos y los pies, aunque uno de sus brazos todavía no había mostrado movimiento. Por ello, el personal médico planea realizar pruebas para evaluar su respuesta. Pese a estos avances, la familia sigue pendiente de los informes médicos sobre su evolución.
La abuela de Suribeth también resultó herida en el colapso de la vivienda y permanece en recuperación en la Ciudad de la Salud. Mientras tanto, los parientes enfrentan las consecuencias materiales del desastre, han recibido ayuda y tratan de recuperar algunas pertenencias entre los escombros. Gumercinda deseaba viajar a la capital para estar cerca de su sobrina, pero sus familiares le recomendaron esperar, pues también debe atender a sus dos hijos pequeños y se recupera de los golpes que sufrió durante el terremoto.