Posibles alzas en tasas de interés preocupan a usuarios de la banca panameña
Un economista explica que los ajustes dependen sobre todo de factores externos y pide a los clientes informarse sobre sus compromisos.
La posibilidad de que algunas tasas de interés de productos financieros suban en los próximos meses preocupa a los usuarios de la banca en Panamá. Los préstamos hipotecarios, de autos, personales y las tarjetas de crédito podrían verse afectados por estos cambios.
El economista Luis Morán explicó que los posibles incrementos responden, sobre todo, al escenario económico internacional, en especial a las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos frente a la inflación y al comportamiento de la economía estadounidense. Según indicó, factores como la guerra también influyen en las tasas que terminan pagando los usuarios en el país.
Morán recordó que Panamá es una economía dolarizada y no cuenta con banca central, por lo que recibe el impacto de las variaciones de las tasas de Estados Unidos. Ese efecto puede reflejarse en las condiciones de la banca local. Cada entidad bancaria, añadió, puede evaluar qué ajustes aplicará a sus productos.
En caso de que haya aumentos, el especialista consideró que deberían hacerse de forma gradual y que los bancos deben informar con transparencia a sus clientes. Un alza en la tasa puede traducirse en una mayor mensualidad o en una extensión del período de pago. Morán señaló que un incremento de $50, $100 o entre 10% y 20% en una obligación financiera puede representar una presión considerable para las familias con presupuestos limitados.
Por ello, recomendó a quienes mantienen compromisos bancarios conocer las condiciones de sus productos, verificar cuándo podrían aplicarse cambios y organizar el presupuesto familiar. Destacó que este ejercicio es especialmente importante porque no todos los sectores de la economía han tenido una recuperación uniforme, pese al crecimiento del país.
En cuanto al empleo, Morán reconoció como positiva la disminución de la tasa de desempleo y el aumento de personas ocupadas, pero advirtió sobre la calidad de los puestos que se están generando. Sostuvo que Panamá necesita empleos formales, estables y con salarios dignos, ya que los salarios se han mantenido estancados en los últimos años. También planteó elevar la productividad para mejorar los niveles salariales.
Finalmente, se refirió al proyecto de presupuesto general del Estado, que asciende a $35,111 millones. Pidió que esos recursos se usen de manera estratégica, según la necesidad real del gasto y no solo según la presión que ejerza cada institución. También sugirió evaluar la capacidad de gasto de cada entidad y priorizar áreas fundamentales como la educación.