Sobreviviente del accidente del Mini Cooper en Costa del Este celebra fallo condenatorio
Sabrina Murillo, única sobreviviente, habla de paz tras la condena en primera instancia contra la constructora y una ingeniera residente.
Después de más de ocho años de procesos judiciales, dolor y ausencias, Sabrina Alejandra Murillo reaccionó al fallo condenatorio dictado en primera instancia por un tribunal. Ella es la única sobreviviente de un accidente ocurrido en Costa del Este, donde un vehículo cayó desde los estacionamientos de un edificio.
El suceso ocurrió el 28 de marzo de 2018 y dejó tres víctimas mortales: su padre, Eduardo José Murillo Guerrero, su hermana Paola Sofía Murillo Perrone, de 17 años, y su novio, Abel Sandi Molina. En ese entonces, Sabrina tenía 20 años y sufrió una lesión medular permanente que la dejó parapléjica. Según relató, el carro cayó desde el cuarto piso de un estacionamiento que carecía de barras de protección.
La decisión judicial se emitió el martes 27 de octubre de 2026 y declaró culpables del delito de homicidio culposo a la empresa constructora Corcione S.A. y a una ingeniera residente. De acuerdo con las investigaciones del Ministerio Público, la estructura del PH Breeze, construida entre 2008 y 2011, no cumplía los requisitos mínimos de seguridad del Reglamento de Diseño Estructural de Panamá de 2004 (REP-2004). Para las autoridades, hubo una clara falta del deber de cuidado.
En sus declaraciones, Murillo expresó que tiene el corazón lleno de emociones difíciles de describir. Aseguró que, aunque nada le devolverá lo que perdió, siente un poco de paz tras años de lucha. Also señaló que el fallo puede marcar un precedente importante para la seguridad de las edificaciones en el país, aunque el caso todavía puede apelarse. Por eso, pidió que no se olvide lo ocurrido y que ninguna otra familia pase por lo mismo.
Murillo, venezolana, recordó que aquel día de marzo todos vestían de blanco, algo que hoy considera un mensaje de Dios. Ella cree que si sobrevivió es por una razón. Según explicó, los médicos llegaron a pronosticar que quedaría en estado vegetal, pero ella se graduó de la universidad, incluso después de la lesión cerebral, y trabajó en el mundo corporativo antes de decidir dedicarse a dar charlas motivacionales. Luego se certificó como coach para acompañar de forma más cercana a otras personas.
Hoy su mensaje se centra en valorar la vida, que considera muy frágil, y en convertir los desafíos en oportunidades de crecimiento.